Cada día recibo más documentos en Adobe y me molesta, principalmente, porque no soy un lector pasivo. Cuando releo mis libros viejos no encuentro uno que no esté lleno de comentarios. Antes de internet ya había encontrado una manera interactiva de leer: escribir sobre mis libros. Pero Adobe es como un libro… en el que no se puede hacer comentarios.

Entiendo el uso de Adobe para documentos comerciales, pero cualquier persona que escribe algo creativo tiene que aceptar que sus textos van a ser comentados. Al final, cuando recibo algo en Adobe que me interesa, lo que hago es que copio el contenido en un mensaje de correo normal y lo comento a mi gusto. Pero es pesado hacer esto.

Ayer estuve con la gente de eDONOSTIA, que han hecho un maravilloso trabajo en San Sebastián dando cobertura wifi a toda la costa de la ciudad. ¿La paradoja? Que la CMT les obligó a cobrar. Les obligó a ser Bills cuando ellos querían ser Linus.

¿La segunda paradoja? Que pueden hacer un acuerdo de roaming con FON, pero sólo para los ALIENS. Esto es porque los ALIENS pagan y nosotros les daríamos parte de lo que cobramos. Pero, un Linus de San Sebastian, que paga impuestos en su propia ciudad -es decir, que pagó para construir la red wifi de su ciudad-, no puede navegar sin pagar por la red que el/ella mismo financió, aunque sí va a poder navegar por todos los puntos FON de su ciudad. Dada esta situación, creo que es absurdo construir redes municipales.

Para un ciudadano de San Sebastian o cualquier otra ciudad, sería mejor que todos se hagan foneros y naveguen gratis a que su ciudad gaste el dinero de sus impuestos para hacer algo que después le cueste dinero usar. Y me da pena, porque se que los de eDonostia son Linus…pero no les dejan serlo.

Muchos de los políticos, que están cansados de escuchar a los empresarios hablar de que el sistema político tiene que ser más como el mundo de los negocios, se quedarán sorprendidos al enterarse que en FON vamos a copiarles nosotros a ellos.

FON es una emprendimiento que es en parte una empresa (el entorno Bill) y en parte una ONG (el entorno Linus). Como tal, hemos decidido implementar un proceso original para fichar a nuestros empleados. Básicamente, la novedad es que no vamos a ser nosotros los que elijamos a nuestros empleados sino…¡los foneros!.

Nuestra propuesta es la siguiente: primero lanzamos sólo el sistema Linus y nos apoyamos en el voluntariado. Pero, cuando lanzamos el sistema Bill y empecemos a cobrar a los Aliens, vamos a tomar empleados, líderes foneros, ciudad por ciudad, país por país. Pero, ¿cómo vamos a hacer para «fichar» a estos líderes? ¡Con elecciones! Así es, vamos a aprender del mundo político. Por lo tanto, cuando lancemos el sistema Bill, si quieres trabajar para FON tendrás que ganar unas elecciones en tu ciudad. Las elecciones van a tener lugar entre mayo y fin del año que viene, y vamos a publicar el puesto vacante, el sueldo y luego a pedirle a nuestros candidatos que compitan en las elecciones de su ciudad. Los ganadores serán nuestros empleados. Nuestra idea es tener elecciones a partir de que una ciudad tenga 2000 foneros votantes.

No lo entiendo. Hablo italiano. Me encanta Italia. Creo que FON puede ser muy italiana. Sin embargo nos escriben de Alemania, Holanda, Suecia, Francia, Portugal, y muchos muchos otros países, hasta China, pero no Italia. ¿Qué pasa con Italia? ¿Está desconectada de la blogosfera?

Mañana voy a estar en San Sebastián

11.00 Palacio de Congresos Kursaal – Sala de Camara
12.15 Universidad de Deusto – ESTE – Loiola Centrum

¡Estáis invitados!

Ya estamos en el aire con www.fon.com. Gracias Alvy y Nacho de Internality por el increíble trabajo con el sitio. Gracias Jorge y los amigos de Kynetia por los sistemas. Gracias a la comunidad Linux por el software y a Juantomás por el liderazgo. Gracias a Jon por la compra del dominio. Gracias al equipo de FON. Gracias a los foneros que tantas ideas nos dieron y nos siguen dando para el sitio. Gracias a Fabiana en Córdoba, Argentina, por el maravilloso diseño. Gracias a Alianzo y CodeSyntax por los mapas.

Ahora esperamos que los foneros españoles se encuentren en los mapas y nos cuenten sus experiencias sobre la descarga e instalación de nuestro software. Y los foneros de todo el mundo también ya pueden descargar el software, instalarlo y compartir, recordando que por ahora sólo funcionamos en la modalidad Linus. Pronto estarán los mapas foneros globales. ¡A fonear!

…estar a punto de lanzar la nueva web de FON en fon.com y que yo esté teniendo discusiones filosóficas sobre la inmortalidad con mi amigo Joshua Cooper Ramo en París, pero así fué…

No se si es París o no, pero nos enganchamos tocando temas existenciales…
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He recibido bastantes mensajes de argentinos enojados que me critican porque no estoy haciendo FON en Argentina. Creo que hay una característica de FON que no queda muy clara. Mañana, cuando pongamos el software de FON en la red y lancemos FON en la modalidad Linus (la de compartir), cualquier persona en cualquier lugar del mundo va a poder ser fonera y conectarse a la red de cualquier otra persona fonera. FON es como Skype, como IM, como tantos otros programas que la gente se puede instalar donde sea que estén. En Argentina, en China, donde sea. Y como el plan de FON es salir primero para los Linus, los argentinos que se pongan en FON saldrán en nuestros mapas y los foneros españoles o suecos que visiten Argentina se podrán conectar a sus nodos consultando estos mapas. Lo mismo con los argentinos que vengan a Francia, donde estoy ahora, o a España. Pero la interacción más importante no va a ser entre los privilegiados que viajan, que son pocos, sino entre los de un mismo barrio que van a tener wifi por toda su comunidad.

FON mañana se cuelga en la red, el que quiera ser fonero que se baje el programa.

Hablo castellano, inglés, francés e italiano…pero no alemán. Me gustaría aprender alemán, pero por lo que he podido ver, hablarlo bien debe ser bastante difícil. Pensando en este desafío y poniéndome objetivos más modestos, como el de poder descifrar de qué trata un artículo en un periódico o una conversación entre amigos, se me ocurrió un método. Ahora que tenemos tanto poder de computación, debe ser fácil saber cuales son las 1000 palabras más frecuentemente utilizadas en un idioma. Inclusive, se debe poder saber qué porcentaje de todas las palabras que aparecen en un periódico representan esas palabras. Si estas son, por ejemplo, un 20% de todas las palabras escritas en un cotidiano, quizás sí vale la pena hacer el esfuerzo. Si no, nos queda la posibilidad de usar traductores.

Me contaron que Google está trabajando en el primer traductor por computadora que realmente puede llegar a funcionar. ¿El Método? Tener una enorme base de datos indexada de traducciones hechas por humanos y contrastar las oraciones con otras equivalentes ya traducidas. ¡A ver si los de Google me ahorran finalmente tener que aprender alemán!

Anoche estaba cenando en Berlín con Andrew McLaughlin, el jefe de políticas de Google, y me comentó que Vint Cerf, uno de los fundadores de Internet, trabaja ahora también para Google. Conocí a Vint hace unos años y me pareció un tipo brillante. «Debe haber sido difícil fichar a Vint» le dije a Andrew y él me sorprendió con un requisito especial que Vint pidió para aceptar trabajar en Google: que le dejaran seguir desarrollando la internet planetaria. ¿En qué consiste este concepto? En desarrollar un sistema para enviar paquetes de nodo a nodo, como internet, pero que están a minutos luz de distancia.

Resulta que uno de los grandes consumos de energía de las naves espaciales está en la energía que hace falta para que sus señales de radio nos lleguen. Con la internet planetaria se pueden poner satélites en diversos planetas, que se envían mensajes los unos a los otros bajando las necesidades de potencia de los transmisores que enviamos a los confines del sistema solar.