Como cada vez que vengo a Buenos Aires, ayer estuve de visita en Educ.ar y me enteré de primera mano todo lo que se está haciendo en este proyecto que crece año tras año. Aquí va un video.

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Ya se que una experiencia no es una estadística pero en este video cuento como en Buenos Aires siento frecuentemente que la gente se agrede de una manera excesiva.

Di 4 charlas en Buenos Aires y comparto la que di el martes en la UADE ante unas 250 personas compuestas por estudiantes y emprendedores.

Luego fui a dar otra charla en Palermo Valley ante unas 400 personas, todas emprendedoras o en proceso de serlo.

En cuanto tenga los videos voy a subir las charlas que di en la UBA/Endeavor y en la Universidad de San Andrés.

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Ayer vi por primera vez la Magallanes en Educ.ar, una especie de OLPC pero con Windows XP. La muestro en este video. Es un diseño de una rama del gobierno portugués curiosamente y con Fon ya hicimos pruebas.

Elegir entre un producto como la OLPC y Magallanes es difícil. La OLPC parece más didáctica, la Magallanes más útil para cualquiera, chicos o adultos.

This image is taken from the Presidency of Arg...

Image via Wikipedia

Recién salgo de una reunión con Mauricio Macri. Es difícil sacar conclusiones rápido, pero aquí van una libre asociación de ideas.

Mauricio es honesto.

Mauricio tiene una pasión por gobernar.

Mauricio enfrenta a un rival, Néstor Kirchner, que es la persona que gobierna la Argentina, no su esposa, y que es increíblemente hábil para dejarlo sin posibilidades y sin poder.

Por otro lado, me preocupa que un Mauricio Macri presidente sería un presidente que aunque si conseguiría que la Argentina fuera más productiva, ahora no conseguiría que fuera menos injusta. El gobierno de Kirchner no ha logrado disminuir las desigualdades, que es uno de los peores problemas de la Argentina.

Mauricio es un buen gestor y se rodea de gente talentosa que viene del sector privado. Pero esto lo hace un «paria» en el mundo de la política argentina, donde confían más entre ellos que en los ejecutivos de la industria.

La Argentina probablemente se dividirá en tres fuerzas. Una la de los Kirchner, otra la de Carrió y otra la del peronismo anti Kirchner. La pregunta es quién será la cabeza del peronismo anti Kirchner. Macri quizás tiene un 25% de probabilidades de liderar esa alianza.

Existe una posibilidad, pero baja, de que los Kirchner renuncien como lo hizo De la Rúa y que la Argentina vuelva a caer en un período de inestabilidad que lleve al surgimiento de un nuevo líder.

Escuchando a Mauricio Macri hablar de cómo son las negociaciones entre su gobernación y la presidencia, veo que el diálogo es inexistente. Los Kirchner jamás se reunieron con él, aunque él pidió numerosas reuniones. La Argentina es aún un país de caudillos y jefes de clanes que ven a la gente o como parte de su círculo íntimo o como extranjeros.

Cuando le pregunté a Mauricio cuales son las cosas más urgentes que tendrían que cambiar en Argentina, coincidí bastante con sus respuestas. Estas son: sacar los impuestos distorsivos a la importación y a la exportación y, en cambio, dejar que los ajustes vengan con la moneda como hace Chile. Cambiar la política energética que ha llevado a la desinversión. Cambiar las leyes laborales para lograr que la gente esté empleada donde hay más futuro y no donde hay más pasado, pero evitando el desempleo en lo posible. Ayudar a orientar a Argentina para que pase de ser un país exportador de commodities a un país exportador de los productos derivados de esos commodities.

A nivel personal, Mauricio ha hecho enormes sacrificios personales para dedicarse a la función pública y, ahora mismo, con las noticias de hoy, el corte de la autopista por el conflicto de la Villa 31 bendecido por el gobierno y muchos otros problemas más, se lo ve aún luchador, pero muy agobiado.

La reunión me confirma que dedicarse a la función pública en Argentina es casi masoquista. Nadie termina bien parado. Los que roban terminan más ricos. Los que no roban, entre ellos Mauricio y sus predecesores como Ibarra y Telerman, solo sufren. Es difícil entender por qué alguien honesto puede querer ser político en Argentina.

Agregado después de unas horas y de leer comentarios:

-sigo pensando que Mauricio Macri así como los intendentes anteriores, Ibarra, Telerman, son gente honesta. Honesta en el sentido de que no creo que se enriquecieron dirigiendo la ciudad de Buenos Aires.

-sigo pensando que los Kirchner le hacen la vida y la gestión imposible a Macri.

-este no es un post sobre Franco Macri sino sobre Mauricio Macri. Conocí a Franco Macri y no haría nunca negocios con el. No me cayó bien y no apruebo de su manera de hacer negocios.

-mi mayor duda sobre Mauricio Macri tiene que ver con el hecho de que no creo que como presidente aplicaría las políticas progresistas de redistribución de ingreso que necesita el país como ya dije.

Esta mañana tuve reuniones diferentes con 5 emprendedores argentinos. Maximiliano Fernández, Fabian de la Rúa, Marcelo Sucevich, Santiago Bilinkis y Eduardo Elsztain. El comentario general que escucho por aquí es la gran sorpresa de ver que el mundo se «argentinizó». Este comentario en el que se fusiona el gran ego de los argentinos con la realidad global, muestra que los argentinos parecen estar especialmente preparados para entender que la conexión entre las finanzas y la economía es cada vez más tenue.

Encontré a los empresarios argentinos mucho menos sorprendidos por la crisis global y mejor preparados para sobrevivirla que mis amigos empresarios europeos o norteamericanos. Como en Argentina se ha vivido casi sin crédito por muchos años, los empresarios argentinos saben generar caja y vivir de ella.

Las 5 empresas que dirigen estos empresarios son rentables y/o no tienen deuda (o tienen muy poca). En el caso de Eduardo Elsztain, que controla Alto Palermo, IRSA y Cresud el EBITDA o cash flow (medidas de rentabilidad de la empresa) es de 130 millones de dólares y su deuda es de 3 veces cash flow.

La situación de Elzstain es muy peculiar. Por un lado tiene las mejores propiedades inmobiliarias de la Argentina como edificios de oficinas, hoteles, campos, centros comerciales y complejos residenciales y, por el otro, las acciones de sus empresa bajaron un 80%. Pero la paradoja es que su rentabilidad bajó muy poco. Digamos un 10%. Y aunque bajara un 30%, igual no hay justificación para que sus empresas coticen a 4 veces EBITDA, salvo la terrible combinación del riesgo Argentina sumado al riesgo inmobiliario global.

Mi opinión, y antes de decirla aclaro que puedo estar totalmente equivocado, es que luego de pasarme 90 minutos estudiando la situación de las empresas controladas por Eduardo que si vale la pena comprar sus acciones. Además cotizan en la bolsa de Nueva York bajo los símbolos IRS y CRESY.

Aclaro que yo compré unas acciones de CRESY, pero que son una parte muy chica de mi cartera.

En este video filmado en la puerta de la escuela Juan José Castelli a la que fuí en primer grado cuento la historia de cómo casi me expulsaron del colegio a los 5 años por decir que creer en Dios era como creer en Papá Noel.

Aclaro que hoy en día aún opino que aunque quizás pueda creer en el Dios einsteniano, digamos el autor de las leyes científicas, creer en un Dios que se preocupa de lo que hacen dos personas cuando se desnudan en la intimidad de su cuarto y verifica si están casadas por tal o cual iglesia o no me sigue pareciendo igual de ilógico que cuando tenía 5 años.

Sigo con un video del increible gomero, un árbol que solo he visto en Argentina al que me subía cuando tenía 5 años.

Y para seguir con la serie Buenos Aires agrego un video sobre una caminata por la zona de Gelly y Obes.

“En la euforia general europea tras el triunfo de Barack Obama en Estados Unidos, empieza a surgir la pregunta sobre el estado de la integración de las minorías en Europa. Muchos se preguntan si podría haber un Obama en Francia, Inglaterra, o Italia y todos responden lo mismo: no. Y no por un buen tiempo”. Son las palabras de Steven Erlanger en un breve artículo publicado en el International Herald Tribune.

Pero ahora, visitando a la Argentina, mi país natal, que tiene muchos problemas pero por suerte no el de los nacionalismos y los prejuicios hacia el inmigrante como mi país adoptivo, España, me pregunto si podría ser llegar a Presidente en España alguien con «pinta» de extranjero, o concretamente un hijo de inmigrantes.

España tiene actualmente el 11,6 por ciento de su población inmigrante, prácticamente la misma en términos porcentuales que Estados Unidos, que tiene el 12,9 por ciento. Pero a pesar de que los porcentajes de población inmigrante en España y en Estados son casi iguales, las diferencias de representación política entre ambos países son abismales. En Estados Unidos las minorías están mejor organizadas y mejor representadas en el sistema político. Obama no es el único caso en Estados Unidos de inmigrantes o hijos de inmigrantes en la política, hay más: el gobernador del Estado de New Mexico, Bill Richardson, ex embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas o Antonio Ramón Villaraigosa, actual Alcalde de la ciudad de Los Ángeles.

En España, de los 200 políticos más influyentes, prácticamente ninguno es inmigrante o hijo de inmigrantes.

Podríamos pensar que se trata de una cuestión de tiempo: en Estados Unidos los inmigrantes (y sus descendientes) llevan ya décadas y siglos, en cambio en España la inmigración es muy reciente, apenas de una década o a lo sumo dos.

Desde la expulsión de los musulmanes y judíos en 1492, España ha sido un país católico, monolítico y relativamente pobre, donde su gente emigraba a otros países. Gracias a la recuperación de la democracia y a la entrada en la Unión Europea, el país se transformó y progresó. Como parte de esa transformación, España recibió casi 5 millones de inmigrantes en 10 años. La población inmigrante pasó del 3 por ciento en 1998 al 11,6 por ciento actual.

La mayoría de los inmigrantes no pueden votar aún en España, ya que no son todavía ciudadanos españoles ni tampoco pueden ser representantes del gobierno de España. Es decir, aún hay pocos ciudadanos españoles de origen inmigrante, pero en los próximos años este indicador crecerá. Es muy importante tener en cuenta que los inmigrantes tiene el doble de hijos que los nativos, es decir que son el 11% de los habitantes pero tienen el 22% de los bebés.

¿Podría influir la elección de Obama en Estados Unidos y activar la movilización y el reclamo por los derechos de los inmigrantes en España? ¿Podrían los inmigrantes en España tener su propio Barack Obama?

Lo veo difícil.

Para que España tenga su propio Barack Obama deberían darse tres precondiciones que sí se han dado en Estados Unidos. Uno: que los inmigrantes se movilicen y generen líderes que luchen enérgicamente por los derechos de los inmigrantes y las minorías (los Martin Luther King ibéricos). Dos: que los movimientos de inmigrantes y de minorías estén más cohesionado para reclamar por sus derechos. Y tres: que la sociedad votante en España esté lo suficientemente madura para votar a un/a hijo/a de inmigrantes.

Yo creo que la sociedad inmigrante en España tiene la capacidad organizativa y de movilización a través de centenares de organizaciones, pero faltan líderes que vayan representando los intereses múltiples de los inmigrantes y que sean referentes para la sociedad española en su conjunto. Para que los inmigrantes den el salto político es imprescindible que aparezcan esos líderes que movilicen, cohesionen y demanden derechos de las minorías que existen hoy en España. Un ejemplo es el derecho a la reagrupación familiar, especialmente con hijos.

En cuanto a si la sociedad española está preparada para votar a inmigrantes o hijos de inmigrantes, hoy lo veo muy difícil. A España le falta muchísimo en este sentido porque el nivel de prejuicio es fuerte. Basta ver lo que se dicen en España entre catalanes y madrileños. Me cuesta imaginarme que España pueda votar dentro de 20 o 30 años a un hombre o a una mujer hijo/a de inmigrantes africano.

Hace poco escribí un artículo en mi blog en el que alertaba sobre el prejuicio que están demostrando los estudiantes de secundario (instituto) españoles hacia las minorías. Me cuesta creer que si estos prejuicios racistas calaron hondo en los secundarios de España, sean estos mismos jóvenes los que voten dentro de unos años a un presidente mitad africano o mitad latinoamericano.

“En esta elección, los estadounidenses no sólo eligieron a un presidente, sino que han elegido una identidad. Y también en Francia debemos pensar nuestra identidad. Nos damos cuenta de que llegamos tarde y que Estados Unidos ha recuperado la antorcha de la revolución moral”, escribió el analista francés Dominique Moïsi en el International Herald Tribune.

Creo que es hora de que también España repiense su identidad, e integre mejor a sus propios inmigrantes y les abra las puertas al proceso político en una campaña de inclusión.

Hoy llegamos con Nina a Buenos Aires y fuimos a comer un asado a Highland Country Club. Me sorprendió ver que este club de campo al que iba, gracias a mi amigo Diego Wainer, cuando era chico, ahora tenía una especie de muro de Berlin que lo rodeaba para protegerlo de la marginalidad. Pese a que en los últimos años la Argentina creció a un ritmo del 8% anual la diferencias entre ricos y pobres parecen no haber disminuido. Tendría que ver estadísticas pero la Argentina progresista de los Kirchner se muestra bastante regresiva a nivel de distribución de ingreso. Tal es así que en momentos de profunda crisis global el segundo diario más grande del país publica en portada (tapa) de la sección turismo una nota totalmente desubicada en la que promueve el turismo a Aspen. Aspen, donde estuve este verano es sin duda uno de los lugares más caros del mundo. Entre las tarifas que La Nación llama «al alcance» está el hotel St Regis donde el cuarto más barato cuesta $885 dólares por día. ¿Para quién escribe La Nación? ¿Para mi? Y si, ya sé que es absurdo que si yo voy a Aspen escriba esta nota pero yo lo tengo claro. Yo crecí clase media y no importan donde estoy me siento clase media y estas cosas me ofenden quizás más que a los lectores de La Nación que sino escribirían para que los periodistas que viajan gratis a Aspen viajen gratis a los Aspens argentinos que no tienen nada que envidiarle al de Colorado.

Termino con otro comentario. El asado del domingo parece ser una religión. Supongo que no me equivoco si digo que más argentinos comen un asado el domingo que van a la iglesia el domingo. Yo la verdad no soy religioso pero a la religión del asado me apunto gustoso.

Dicen que las crisis económicas aumentan la violencia. El gran ejemplo es la Segunda Guerra mundial que muchos dicen se gestó en la gran depresión. Pero esta historia no se sabe si es simplemente una aberración. Un empleado despedido en Silicon Valley asesina al CEO de la empresa y dos ejecutivos más.