He usado a la vez y durante muchos años un iPhone y un Android. Dos bolsillos para dos teléfonos en dos compañías diferentes: Verizon para Android y T-Mobile para iPhone en Estados Unidos y Tuenti para Android y Vodafone para iPhone en Europa. Pero durante mucho tiempo mis favoritos han sido los Android. Hasta este mismo mes los Android podían hacer muchas más cosas que los iPhone. Había diferentes tamaños de pantallas para elegir y mi favorita siempre ha sido la de 5 pulgadas, mayor que la de cualquier iPhone. A la hora de compartir, Android era mucho mejor: podías compartir cualquier cosa desde cualquier servicio. Mientras, iPhone sólo elegía los más populares. Android permitía aplicaciones para controlar el WiFi, como la nuestra de Fon; iPhone no. Algunos teléfonos como los Samsung traían baterías reemplazables, en cambio el iPhone no y no hay ningún modelo que me durara encendido más allá de 5 de la tarde. Últimamente los Samsung, como el S5, eran también resistentes al agua lo que los hacía muy útiles en verano. Y luego estaba SwiftKey, el teclado multi-idioma que es capaz de leer mi mente (porque lee mi Gmail) y adivinar cuál es la siguiente palabra que quiero poner. Un teclado que me hizo olvidar esa horrible forma de cambiar de idioma en iPhone, pulsando un globo, un sistema claramente diseñado para usar sólo un idioma. Pero sigo usando iPhones. Los uso por otros motivos: uno importante es el diseño. Siempre son los teléfonos con mejor apariencia. Me gustan como objetos. En cuanto a video o fotos, no importa lo que lo Android hiciera que siempre el iPhone tenía mejores apps para fotos y cámaras. Lo mismo con los juegos: más y mejores para niños. En general casi cualquier aplicación tenía mejor diseño y funcionaba mejor en iPhone. ¿Pero de qué servía todo esto si el iPhone era muy pequeño para escribir bien, sólo funcionaba con un idioma a la vez y su batería no duraba más allá de las 5 de la tarde?
Bien, pues escribo esto ahora para decir que mi nuevo iPhone 6 es el primer teléfono, desde que Android se hizo competitivo, que supera a cualquier Android de los que tengo. He estado usando un HTC M8, un S5, un Moto G y un OnePlus One. Sí, todavía tengo mis dudas sobre la batería, no reemplazable del iPhone. Tendré que probar si dura al menos un día. Pero el iPhone 6 con 4,7 pulgadas tiene el tamaño perfecto, es muy, muy bonito, delgado y ligero, han dejado de lado el teclado único y acepta SwiftKey, permite perfiles WiFi que son casi tan buenos como las apps de WiFi como la de Fon, viene con 128GB de memoria que permite almacenar una gran cantidad de canciones en alta calidad de Spotify y los juegos que les gustan a mis hijos. Antes solía hacer “dieta de apps” con las aplicaciones de Leo, de 7 años, y Mia, de 3. La mayoría de juegos ocupaban cerca de 1 GB cada uno. Ahora nos podemos dar un atracón de apps y que sean ellos los que estén a “dieta de juegos”, pero teniendo donde elegir. También el iPhone 6 es mucho mejor en video y fotografía. El auténtico iPhone es el iPhone 6. Seguiré usando Android junto con mi iPhone pero el tiempo que le dedicaré a iOS subirá muchísimo. Dicho esto, no quiero acabar sin hablar de uno de los factores clave: el coste. El iPhone cuesta 700€. Sí, 700€ sin tener en cuenta falsos descuentos con contratos y permanencias. Eso es lo que realmente vale, lo que se lleva Apple. Mientras por 100€ puedes tener un Moto E sin contratos y libre. Un Moto E no es ni el 15% de lo que es un iPhone 6. Si eres, como la mayoría de la población, una persona que controla sus gastos, un Moto E es un 80% de lo que el iPhone 6 es, por un 15% de lo que cuesta éste. La principal habilidad de Android que Apple nunca tendrá es la capacidad de llevar Internet al 84% de la humanidad y eso es lo que debemos agradecer a Google. Incluso un iPhone de los antiguos cuesta todavía cuatro veces más que un Moto E. De ahí que el iOS sólo esté en un 11% de todos los smartphones que se venden hoy día en el mundo. Sin olvidar que los Android siguen siendo los mejores a la hora de compartir: ofrecen su sistema operativo a otros fabricantes a coste cero haciéndose así mucho más competitivo y además permiten compartir cualquier cosa desde cualquier app. Me parece mal que Apple elija sus ganadores y perdedores limitando el envío de archivos sólo desde sus servicios preferidos.
Incluso Google, a través de sus trends, te dice que con sólo un 11% de la cuota de mercado en total, iPhone siempre consigue más titulares que Android. 

Antes de nada, mis más sinceras disculpas por el manual de instrucciones que hemos proporcionado. Estamos mejorándolo mucho gracias a vuestro feedback. Mientras llega el nuevo os voy a explicar de la manera más sencilla posible cómo conectar un Gramofon.

Si has llegado hasta aquí después de noviembre de 2014 no sigas leyendo. La instalación de Gramofon será mucho más sencilla para entonces. Esto es sólo para las primeras unidades beta de los backers en Kickstarter.

Primero saca el Gramofon de la caja y decide dónde quieres ponerlo. Necesitarás tener cerca una toma de corriente y un sistema de sonido.

Enchufa Gramofon a la corriente a través del cable eléctrico y al sistema de sonido usando el cable de audio.

Si tienes el router cerca, conéctalo a través del cable de internet (Ethernet). Es opcional pero si puedes úsalo ya que todo irá mucho más rápido.Gramofon es como un Apple TV pero de música en vez de video: se conecta via cable o via WiFi y convierte tus altavoces de siempre en reproductores de música online, de la misma forma que Apple TV convierte cualquier televisor en un reproductor de vídeo de Apple. Si no tienes el router cerca no te preocupe, Gramofon también funciona a través de WiFi recibiendo y expandiendo tu señal. Dicho esto, una advertencia: Gramofon aumentará la señal WiFi de cualquier router que no esté fabricado por Fon. No podrá por lo tanto ampliar la señal de una Fonera anterior por conflicto entre IPs y para solucionarlo se necesitan conocimientos avanzados.

A continuación descárgate la app “Fon utility”. Sí, me refiero a esa app y no a la llamada “Gramofon” ni tampoco la que se llama “Fon”. De las tres que tiene Fon, necesitarás la “Fon utility”.

Conéctate a la señal WiFi Gramofonxxx con la contraseña que está escrita en la parte inferior del Gramofon. Si tienes más de 40 años, coge tus gafas: ¡el tamaño de la letra es muy pequeño!

Abre la app “Fon utility” y sigue las instrucciones. La aplicación en sí es como un manual de instrucciones y sirve entre otras cosas para personalizar tu Gramofon: te permite darle nombre a tus dispositivos y llamarlos como quieras (GramofonDormitorio o GramofonCocina por ejemplo) o cambiar la contraseña por defecto y poner la tuya de siempre. También la misma app te permite asociar la cuenta de Gramofon con Facebook. De esta forma tus amigos no necesitarán poner ninguna contraseña para poner música ni para conectarse a Internet, sólo iniciar sesión con Facebook. Por último y no por ello menos importante, con el registro a través de la app obtendrás un usuario y una contraseña para conectarte gratis en los más de 13 millones y medio de puntos WiFi de Fon en todo el mundo. Aqui tienes un video sobre como usar la app “Fon Utility” (en ingles).

Una vez configurado tu Gramofon y terminado el proceso, cierra la app “Fon Utility”.

Abre la app de Spotify y elige tu canción favorita. Reprodúcela.

En cuanto empiece la música, busca un pequeño círculo con un icono de un altavoz dentro. Aparecera en la parte de derecha de la pantalla, abajo, junto al nombre de la canción. Pulsa sobre el círculo cuando esté de color verde y podrás elegir si escuchar la canción a través de tu teléfono o a través de Gramofon. Selecciona Gramofon y empezarás a disfrutar de tu canción a través del sistema de sonido. Aqui puedes ver como hacer esto.

Hay otra manera de escuchar música, y es a través de la app de Gramofon. Para esto:

Bájate la app de Gramofon. Cuando te lo pida, introduce el PIN que aparece en la parte de abajo de Gramofon, junto a la MAC.

Regístrate con Facebook y empieza a reproducir música con la propia app de Gramofon. Aqui tienes otro video de como usar la app de Gramofon.

Por el momento Gramofon es compatible con Spotify y con la música de la app de Gramofon que proporciona WahWah. Pronto habrá más servicios de música gracias a nuestro acuerdo con AllPlay. Haz clic aquí para más información.

Una vez más, gracias, gracias y gracias a los backers de Kickstarter. Sois increíbles.

Para crecer, Twitter se sirvió de “clientes”: plataformas como  Echofon y Twitterific, que permitieron a los usuarios gestionar la actividad de Twitter en sus cuentas en la red/móviles. Después combinó las innovaciones y el tráfico generado por esos clientes con el suyo propio y acabó limitando las APIs y desechándolos. No fue correcto, pero sí legal. Yo mismo invertí en uno, Seesmic, perdiendo lo invertido.

google_ap_imgGoogle utilizó Internet en su conjunto para crecer y ahora está pasando de ser un buscador a un proveedor de respuestas. El tiempo, los vuelos, información tipo Wikipedia… muchas búsquedas que no tienen relación con Google, pero que Google ahora no solo enlaza sino que responde. Y por esto muchos sitios web que ayudaron a construir lo que Google es ahora, empiezan a perder tráfico. La gente ya empieza en Google, ahora parte y acaba en Google. Google ya no quiere organizar la información mundial sino ofrecerla directamente. Las autoridades antimonopolio de EEUU están de acuerdo con esto, pero las de la UE no tanto y están estudiando si es un caso de abuso de poder. En el diario The Economist de esta semana hay un artículo precisamente sobre este asunto en el que varias empresas alemanas dan su punto de vista. Una de ellas es Axel Springer, de cuyo consejo de administración soy miembro. Pero resulta que Google está también presente en el consejo de Fon. Es por ello que estoy en medio y conozco muy bien ambas partes del conflicto.

Personalmente, no tengo muy claro que debería hacer la Unión Europea al respecto, “es complicado”. Por una parte, Google ha construido un monopolio de facto en el terreno de la búsqueda por Internet enlazando a todo el mundo de una manera más precisa que el resto. Google lo hizo genial, sus competidores cerraron o perdieron cuota de mercado simplemente porque Google es mejor. Pero ¿es justo crecer, por ejemplo, gracias a Kayak o Expedia, y luego reemplazarlos por tu propio buscador de vuelos, que además se muestra arriba del todo cuando ni siquiera es lo más buscado? El tema es que este cambio aunque daña a Kayak y a Expedia no perjudica a los consumidores, es más les simplifica la vida, menos clicks.  Luchamos contra los monopolios porque son perjudiciales para los consumidores. Es difícil defender el argumento de que Google está perjudicando a los consumidores al responder directamente él y conseguir la información de los mismos proveedores que Kayak o Expedia. Y más cuando los usuarios prefieren obtener respuesta directa en lugar de tener que hacer clic en un segundo enlace. Pero sea justo o no, hay una cosa clara: si has construido un negocio mediante tráfico de Google, deberías replantear tu estrategia o acabarás muerto como los clientes de Twitter. Consciente de esta situación, hay una empresa que dió un giro radical y hasta ahora ha sido capaz de amortizarlo: Facebook. Hizo que Google dejara de mostrarla como resultado, cerró su contenido a Google. Pero por desgracia, Facebook aún no ha desarrollado una buena herramienta de búsqueda propia buena y encontrar cualquier cosa que alguna vez escribiste en Facebook es casi imposible. Por eso, como consumidor, me gustaría poder buscar en Facebook con la misma facilidad que puedo hacerlo en Gmail o en Internet en su conjunto pero Facebook no le deja entrar en mi contenido a Google ni aunque yo le diera permiso.

En mi opinión, monopolio es el de Time Warner Cable.  Si vives en Nueva York y quieres televisión por cable, no hay otra opción que esa. ¿Motores de búsqueda? Hay otros: Yahoo, Bing… Google está donde está, no porque alguien les convirtió en franquicia, sino por lo buenos que son. ¿Estudiaría yo el caso de Google si fuera regulador? Por supuesto. ¿Los pararía? Sólo si encontrara perjuicio a los consumidores.

(Foto: The Nation)

No es menos trágica la muerte de 1500 civiles en Gaza a manos de Israel que la de medio millón de civiles en Irak a manos de EEUU, Europa (incluida España que participó en las invasiones de Irak y Afganistan) y a manos de otros musulmanes en el letal conflicto que enfrenta a Sunitas contra Chiitas. La muerte es siempre horrible y más cuando en gran parte es de víctimas civiles. Tampoco quiero trivializar lo que Israel está haciendo en Gaza por ser muchas menos víctimas en comparación con otras matanzas masivas de civiles musulmanes en Oriente Medio en las últimas décadas. Éstas han hecho que por cada musulmán que es víctima del ejército Israelí hayan muerto más de 800 a manos de los ejércitos de Estados Unidos, Europa, y especialmente asesinados por otros musulmanes.  Mi preocupación viene porque una de las características más claras de los antisemitas es tener una indignación selectiva.  Es por eso que, lamentablemente, la reacción de Javier BardemPenélope Cruz y Pedro Almodóvar llamando a Israel “genocida” es antisemita.  Especialmente por llamar genocida a Israel, un país constituido en 3 cuartas partes por judíos que vivimos un genocidio de tal escala que hoy en el mundo, a pesar de haber 7 veces más habitantes que en 1900, aún hay menos judíos que entonces. Somos sólo 14 millones en un mundo de 7200 millones de personas. En España sólo 30 mil en un país de 43 millones.  O para medirlo de otra manera: mientras que los nazis mataron al 40% de los judíos del mundo (6 millones), Israel ha matado a 1500 palestinos, España y sus aliados en Irak y Afganistán, según varios cálculos, mataron a medio millón de personas y no se habla de genocidio. En 1990 había dos millones de habitantes en los territorios palestinos, hoy hay más de 4 millones.

ESPAÑOLES SE MANIFIESTAN EN CONTRA DE ATAQUES DE ISRAEL

Ser antisemita consiste en  horrorizarse selectivamente de lo que hacen los judíos y de no demostrar la misma indignación cuando otros grupos étnicos o culturales hacen lo mismo o incluso algo peor.  No es que Israel no cometa excesos en su defensa contra Hamas. Efectivamente los comete y yo como judío sufro a diario igual que todos los demás cuando veo la muerte de inocentes. Pero estos excesos son especialmente ilustrados en la prensa española y no por ejemplo los de Bashar Al Assad que a pocos kilómetros de Israel ha asesinado a 150 mil de sus ciudadanos. La respuesta excesiva de Israel tras recibir 2000 bombas lanzadas por Hamas contra su población civil es menor comparada con lo que cometieron los ejércitos de Europa y Estados Unidos en Irak y Afganistán o lo que está cometiendo Bashar Al Assad con su propio pueblo. Es esa indignación selectiva la que me preocupa justamente porque lleva a agresiones y hasta a asesinatos contra judíos de la diáspora como vimos en Bélgica y Francia. Porque no todo el mundo tiene claro que una cosa es ser judío y otra ser ciudadano de Israel. Yo soy judío y no soy ciudadano de Israel sino de España. ¿Dónde estaban Cruz, Bardem y Almodóvar cuando en la vecina Argelia se asesinaron a más de 100 mil civiles en la última década? ¿Dónde está su denuncia sobre lo que los extremistas musulmanes de ISIS están haciendo estas semanas con las comunidades cristianas de Irak? Sería muy diferente si Almodóvar, Cruz y Bardem hubieran pedido lo que todos deseamos urgentemente: un alto al fuego y  la paz entre israelíes y palestinos tal como fue pactada en el Tratado de Oslo. Pero llamar a los israelíes selectivamente genocidas, eso es antisemitismo.

Agregado posterior: buena noticia, Penelope Cruz y Javier Bardem se acaban de arrepentir de llamar a Israel genocida y dijeron que se declaran en contra  del antisemitismo.  Me alegro que se dieran cuenta porque les he conocido en persona y me parecieron gente entrañable y me había dolido mucho su aseveración. Pero queda mucha gente en España que sufre de indignación selectiva y por eso dejo mi artículo.  Si ellos se dieron cuenta, probablemente porque están expuestos a otras culturas, espero que otros también se den cuenta.  Y termino diciendo que lamentablemente España es un país con muchas indignaciones selectivas, últimamente otras que me duelen son la de los catalanes a los madrileños y los madrileños con los catalanes.

(Foto: El Universal)

En varias entrevistas me han preguntado cómo nos comportamos los argentinos en el extranjero. ¿Competimos entre nosotros? ¿Nos ayudamos? Mi respuesta ha sido que los argentinos que vivimos en el extranjero, ya sea en Estados Unidos, Europa o América Latina, coincidimos en el diagnóstico sobre los males que acosan a la Argentina y tendemos a colaborar entre nosotros. En general nuestra opinión es que la Argentina está gobernada por gente que no está al nivel del pueblo argentino o, dicho de otra manera, que el pueblo argentino fracasa a la hora de elegir a sus gobernantes. Pareciera que cuando tenemos que votar caemos en luchas partidarias absurdas entre facciones que no logran un consenso y que aumentan aún más el deterioro del país y el desprestigio de sus instituciones pero que, sin embargo, dominan el debate público.

5574844-3x2-700x467En cambio, en el extranjero los argentinos no sólo coincidimos en que en la Argentina no se logra el mínimo consenso para construir el bien común, sino que incluso se observan encuentros sorprendentes. Son muchos los ejemplos de argentinos que unidos a argentinos han triunfado en equipo en el extranjero. Hay parejas de arquitectos exitosos, como Machado y Silvetti o Agrest y Gandelsonas, que han llegado a los decanatos de Harvard y Princeton. Messi y Di Maria, futbolistas de enorme éxito en España, de equipos enfrentados pero unidos para el mundial. Además existe una fuerte colaboración informal entre empresarios, como es mi caso con Wenceslao Casares, el creador de Patagon y Lemon Wallet app, radicado en Silicon Valley, o con el exdirector deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano. Son personas con las que comparto, en charlas informales pero importantes, los problemas de la emigración, la adaptación y a veces los duros desafíos de la profesión.

Pero, curiosamente, el otro día, casi por azar, me enteré de que los emigrados argentinos más exitosos no somos ninguno de los empresarios ni los arquitectos ni los jugadores de fútbol ni los odontólogos o psicólogos tan bien cotizados en otros países, sino que son curiosamente un grupo de hormigas argentinas de la especie Linepithema humile. A ellas y a su maravilloso cambio de comportamiento en el extranjero quiero dedicarme en este artículo.

La historia de las hormigas Linepithema humile , relatada por el ecólogo Laurent Keller, de la Universidad de Lausana en Suiza, es un ejemplo curioso de lo que puede ocurrir con los argentinos en su país y al emigrar. Desde que leí sobre su éxito no dejo de sorprenderme.

Las Linepithema viven hoy en día principalmente en tres países que tienen mucho que ver con nuestra historia: en la Argentina, donde son autóctonas, y en España e Italia, donde empezaron a llegar hace unas décadas viajando como polizones en buques mercantes que salían de Buenos Aires. Pero lo curioso de estas hormigas no es sólo que hayan emigrado de la misma manera que hoy en día están emigrando muchos argentinos, es decir, “de polizones”, pidiendo pasaportes españoles e italianos y entrando en esos países listos para votar y gozar de todos los derechos que esas ciudadanías otorgan sin haber nunca vivido antes ahí. Lo especial es que estas hormigas en la Argentina son conocidas por su ferocidad entre miembros de la misma especie.

PARA UN ESOPO CRIOLLO

En nuestro país, aunque son todas argentinas, las Linepithema humile tienden a luchar ferozmente entre colonias por territorios imaginarios, luchas que terminan frecuentemente en verdaderas guerras civiles en las que mueren muchos de sus participantes. En Europa, en cambio, Laurent Séller nos explica que las hormigas argentinas han cambiado totalmente su comportamiento. Al emigrar, no sólo ya no se pelean entre ellas sino que han logrado tal colaboración entre los mismos grupos que normalmente se disputaban territorios por nuestros pagos, que han creado una “supercolonia de hormigas” que se apoyan unas a otras, luchan exitosamente contra las hormigas españolas e italianas y logran posiciones de liderazgo. Hoy en día, las colonias de hormigas Linepithema humile se encuentran entre las más importantes de España e Italia.

hormigas argentinas

Parece que en Europa las Linepithema finalmente escucharon a Martín Fierro cuando nos decía: “Los hermanos sean unidos, porque ésa es la ley primera”, y colaboraron olvidando su afán de poder personal.

Creo que si tuviéramos un Esopo argentino, es decir, un ingenioso escritor local que usara el mundo animal para ilustrar nuestras debilidades, se aprovecharía de la historia de las Linepithema humile argentinas que no son capaces de ver que, mientras sus congéneres europeas disfrutan colaborando, ellas sufren la amarga vida de la guerra civil. Una guerra civil que se vivió en los años 70 cuando una minoría de militares se apropió del país robando y matando y que en la última década se revivió cuando una minoría de políticos y empresarios se apropió del país, esta vez sólo robando, pero con tanta afición que el país quedó en una ruina absoluta. Mientras tanto, las Linepithema humile que emigramos logramos establecernos con éxito en los países más desarrollados, pero saboreando un triunfo amargo al leer las noticias de que nuestras congéneres, las hormigas que se quedaron en el país de origen, siguen embarcadas en inútiles luchas fratricidas sin poder elegir líderes exitosos.

¿Podremos los humanos lograr lo que las hormigas no han logrado? ¿Seremos capaces de replicar en nuestro país los modelos de desarrollo que con éxito adoptaron otros países europeos, que hasta hace no mucho tiempo vivían, en parte, de nuestros productos alimenticios y ahora contemplan con horror los casos de desnutrición en la Argentina?

Espero de todo corazón que así sea, que la moraleja de esta fábula sea justamente que los argentinos, a diferencia de nuestras hormigas, logramos finalmente adoptar las medidas que hacían falta para luchar contra la corrupción, para elegir líderes honestos y aptos para gobernar y que colaborando creamos una colonia grande y próspera.

Fotos: Abc.net.au y ElComercio.es

(Este artículo fue publicado originalmente en La Nación)

Does a university degree really matterLa educación universitaria tiene estampada una fecha. Antes de esa fecha eres estudiante y después de ella, de la graduación, eres abogado, arquitecto, ingeniero, científico… Pero todos sabemos que eso no es verdad, que es muy arbitrario, que la enseñanza es una tarea para toda la vida, que realmente después de esa fecha no cambiaba nada. De hecho hay carreras que duran más o menos años según el país y cualquier título que consigas pierde su validez al cabo del tiempo.

Así que aquí va mi idea: las universidades deberían protegerte de la “obsolescencia de los títulos”. ¿Cómo? Pues a través de actualizaciones de tus estudios. Se podrían hacer cursos  para después del trabajo, que duraran un mes o dos y sirvieran para refrescar lo aprendido y actualizar conocimientos. Serían cada diez años, además serviría para reencontrarse con los que fueron tus compañeros de Universidad y retomar viejas amistades que con el paso del tiempo se han ido perdiendo . De esta manera después de 10 años de obtener su título, los médicos tendrían una buena actualización de sus conocimientos sobre todo lo que se ha desarrollado en los últimos 10 años en la medicina o los ingenieros informáticos se adaptarían a los enormes cambios que supone una década en el avance tecnológico. Al final sería como una actualización de software, de firmware o de una aplicación del móvil pero por parte de tu universidad, que además te garantizaría un título para toda la vida.

Después de dos décadas de tímidos inicios, creo que el reconocimiento de voz, o traducción voz a texto, finalmente ha llegado a su madurez. Últimamente tanto en inglés como en español por fin parece que al hablar, mis smartphones pueden transcribir la mayor parte de lo que digo. Pasa tanto en Apple como en Google pero como uso un Android y un iPhone a diario he querido comprobar cuál tiene la mejor tecnología para el reconocimiento de voz. ¿Apple o Google?

Lo que hice fue hablar simultáneamente en la aplicación para email del iPhone 5S y en la aplicación de Gmail para mi Android Samsung 5, ambos conectados a la misma señal WiFi de Fon con fibra óptica de Movistar, en Alcobendas, Madrid. Después me envié estos emails a mí mismo y aquí están los resultados:

Apple:

These is a test to determine which system works better if the voice recognition off the iPhone or the voice recognition of android so what I am doing is I am dictating two emails simultaneously door and iPhone and android on I’m checking which operating system understands me better

Google

This is a test to determine which system works better if the voice recognition of the iPhone or the voice recognition of Android so what I am doing is I am dictating to emails simultaneously 21 iPhone and Android on I’m checking which operating system understands me better

A pesar de que ambos sistemas operativos cometieron fallos, Google tuvo unos cuantos menos así que es el que gana esta prueba. Además en Android puedes ver cada palabra que pronuncias mientras que en iOS tienes que esperar hasta que acabas y pulsar “hecho” para ver lo bien que tus palabras han sido transcritas.

Este es el test en español:

Google

Esto es una prueba en la que quiero comprobar la calidad del sistema de reconocimiento de voz de los dos sistemas operativos el de Google y el día todo lo que quiero ver es cuál de los dos sistemas entiende mejor mi castellano

Apple

Esto es una prueba en la que quiero comprobar la calidad del sistema de reconocimiento de voz de los dos sistemas operativos el de google y el de apoyo lo que quiero ver es cuál de los dos sistemas entiende mejor a mi castellano

En español, ambos sistemas operativos lo hicieron igual de bien. Entendieron todo excepto la palabra Apple pero de nuevo me quedo con Google por el feedback inmediato que te da al hablar. También Google lo hizo mejor a la hora de entender mi nombre en mi dirección de email. A Apple le costó más, no sé porqué.

Aunque hablo con fluidez en inglés, el español es mi lengua materna así que no me sorprende que hubiera menos fallos en español que en inglés.

Mi conclusión después de este test es que tanto Google como Apple están ofreciendo al fin una buena tecnología de voz a texto pero Google va con un poco de ventaja sobre Apple.

KT_logo_2011Estamos muy contentos de poder anunciar nuestro nuevo acuerdo con KT, el operador de Internet líder en Corea del Sur.

Desde hoy, los miembros de Fon que visiten el país podrán conectarse gratis a toda la red WiFi de KT. A cambio, clientes de KT podrán también acceder a nuestros 13 millones de puntos WiFi en el mundo.

Este es el primer paso en nuestro plan conjunto para expandir la red WiFi de Fon por Corea, uno de los países más avanzados del mundo en tecnología. Queremos ampliar el acuerdo y hacerlo llegar a todos los clientes de KT para así poder darles la mejor experiencia WiFi en Corea del Sur.

De esta forma, Corea del Sur se convierte en el segundo país de Asia con mayor cobertura de WiFi de Fon, tras Japón.

Es una buenísima noticia y estamos deseando poder seguir cubriendo Asia y dándoles acceso a la mayor red WiFi del mundo.

telstralogo1Telstra, la compañía de Internet líder en Australia, ha unido fuerzas con Fon para convertirse en nuestro nuevo partner. El plan es construir la mayor red WiFi en Australia. Telstra va a invertir más de 100 millones de dólares australianos en la estrategia WiFi en la que Fon juega un papel clave.

Este acuerdo implica que la red global de Fon, que ya roza los 13 millones de puntos WiFi, crezca hasta en aproximadamente 2 millones más sólo en Australia durante los próximo cinco años. Los miembros de Fon que visiten el país podrán conectarse gratis allá donde haya un hotspot disponible! Además, los clientes de Internet de Telstra que tengan un módem compatible podrán unirse a la Comunidad de Fon y acceder al WiFi de Fon en las mayores ciudades del mundo.

Nuestro objetivo principal en Fon es construir y expandir nuestra red WiFi que ya es la mayor del mundo. ¿Cómo funciona? Es sencillo: Fon emite dos señales WiFi desde una única fuente de Internet. Una está encriptada y es privada. La otra es pública pero sólo accesible por otros miembros de Fon a través de contraseña. El tráfico privado tiene prioridad sobre el público por lo que desde casa no se nota ninguna bajada en la velocidad de Internet.

Tras nuestro éxito con Gramofon en Kickstarter, es genial poder seguir dando buenas noticias. ¡Gracias a todos los que han estado involucrados en este proyecto!

¡Lo hemos conseguido!

Screen Shot 2014-05-13 at 11.03.33 AM¡Gramofon ha llegado a la meta que pusimos en Kickstarter y el producto será una realidad muy pronto! Muchas gracias a todos los que habéis colaborado y lo habéis hecho posible.

A la campaña aún le quedan 2 días para finalizar por lo que todavía se pueden reservar más unidades de Gramofon con un gran descuento. Por sólo 39€/$50, gastos de envío incluidos, puedes hacerte con la tuya.

La acogida del producto ha sido impresionante. Tanto los “backers” como la prensa han hablado muy bien de nosotros. Aquí una muestra:

- “Podría pasar por un disco duro, pero en su interior se esconde un módem y un ordenador mínimo para gestionar y sincronizar la música”. – El País

- “Al igual que las antiguas «jukebox» (…) este nuevo «gadget» permitirá, entre otras cosas, transmitir archivos de música en la nube y controlarse a través de dispositivos móviles”. — ABC

- “Gramofon, un dispositivo para escuchar música con el móvil como mando a distancia”. — RTVE

- “Una alternativa barata a reproductores de música inteligentes como Sonos”. – The Guardian

- “El Apple TV para tu equipo de sonido”. — TechCrunch

- “Gramofon, con un nombre adorable,  compite con otros “streamers” de audio y archivos multimedia como Sonos o Roku”. — CNET

- “Mandar música a tus altavoces de casa debería ser sencillo pero es un lío. Gramofon quiere ponerle solución”. – The Verge

- “Gracias a la gran experiencia de Fon diseñando routers, tus amigos también pueden usar Gramofon para conectarse al WiFi de casa, sin necesidad de contraseñas”. – The Next Web

- “Utiliza el WiFi como una especie de autenticador para hacer del consumo de música algo social”.– Giga Om

- “Los amantes de la música estarán encantados con Gramofon (…) Se configura en menos de cinco minutos y funciona a la perfección”. – Business Insider

Y la experiencia con Kickstarter fue muy buena. La plataforma es una manera sencilla y barata de conseguir que un producto nuevo tenga éxito pero también una manera sencilla y barata de fracasar. Sin Kickstarter, nos hubiera costado alrededor de 3 millones de dólares saber si Gramofon gusta o no. Sin embargo, ya tenemos resultados y estamos muy contentos de que a la gente le haya gustado tanto el producto.

Por último quiero dar las gracias a todo el equipo de Fon que ha hecho posible este proyecto. ¡Ha sido un placer trabajar con vosotros!

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