El otro día se me ocurrió que en mi blog, un blog de un emprendedor para emprendedores, voy a elegir a fin de cada año la persona que a mi me parece que se merece el título del emprendedor del año. Inicio la serie eligiendo a Miguel Salís Canosa. Si, ya sé que algunos lectores van a pensar que lo elijo por ser mi gran amigo, padrino de mi hijo Tom, compañero de años de planes divertidos y a veces también momentos tristes y difíciles. Pero no, no lo elijo por nada de eso. Lo elijo porque es un emprendedor de los grandes. Creo que una persona que en dos años y poco armó una enorme empresa de energías renovables, que saldrá a bolsa en febrero en Madrid con un valor estimado que los analistas estiman en 700 millones de euros, se merece el nombramiento.

Miguel y yo fuimos juntos a la universidad de Columbia en Nueva York, de donde Miguel se graduó en el año 84 y yo en el 85, y desde entonces fuimos muy amigos, pero seguimos inicialmente caminos diferentes, yo el de emprendedor, Miguel el de empleado en banca de inversión. Miguel trabajó en Lehman Brothers, Solomon Brothers y Citicorp hasta que le convencí de dejar la banca y unirse a Jazztel en sus comienzos. Miguel trabajó en Jazztel desde el 99 hasta el 2003 realizando una muy buena gestión en los momento tanto buenos como malos para la empresa. Cuando dejó Jazztel, dirigió mi empresa holding mientras que al mismo tiempo incubaba y lanzaba Eolia, convenciendo a la exitosa banca de inversiones Nmas1 de invertir con el. Lo genial de lo que hizo Miguel en Eolia es lo que se que a él no le gustaría decir (porque Miguel, como buen español, es muy modesto) y es que Eolia es más que nada una creación personal en la que el mérito es principalmente suyo. Sí, Nmas1 le ayudó a buscar fondos, y sí, yo invertí en el primer parque que luego hizo parte de Eolia, y Eduardo Merigó, otro gran emprendedor, le apoyó desde el comienzo, y sí, Eolia tiene ejecutivos muy buenos trabajando ahí y además tiene a un grupo de inversores estrella. Pero nada de esto le quita mérito a Miguel Salís, el “ingeniero” de este enorme emprendimiento. Es absolutamente increíble que un emprendedor en España pase de tener una idea a tener una empresa casi cotizada en bolsa (aunque no salió aún al mercado estoy seguro que la salida irá muy bien) en menos de de tres años.

Eolia tiene 19 parques eólicos con una potencia instalada de 500 megawatios en Andalucía, Castilla La Mancha, Castilla León, Cataluña y Canarias. Además está negociando e invirtiendo mucho también afuera de España. Es interesante que Miguel diera el salto de ejecutivo a emprendedor a los 47 años. Esto demuestra que la pista de despegue del emprendedor puede ser más larga o más corta pero que al final lo importante es despegar y el amigo Miguel despegó a lo grande. ¡Enhorabuena Miguel!