El mes pasado puse en mi blog en inglés mi perfil de riesgo de enfermedades genéticas según 23andMe. Para los que no conozcan esta empresa, ofrecen un servicio de exámenes genéticos y dan información y herramientas para ayudarte a comprender tu ADN. El funcionamiento es muy sencillo: compras un kit de su tienda online, escupes en el tubito, lo mandas de vuelta y en 6-8 semanas puedes acceder a tu cuenta y empezar a investigar tu ADN. Yo soy inversor en 23andMe y quise probar el servicio. Los resultados, tanto de mi perfil de riesgo de enfermedades genéticas como de mi ascendencia genética, me resultaron muy interesantes, y por eso los voy a compartir.

En 23andMe pueden encontrar información de ambos lados de la familia, el paterno y el materno. Sobre mi ascendencia materna descubrí que soy del haplogrupo H7. El haplogrupo H tiene más de 40,000 años, se originó en el Este y después de la Edad de Hielo se expandió a Europa, hasta tal punto que ahora es el haplogrupo más común aquí. Más o menos la mitad de la población escandinava pertenece a él, y también está muy presente en la costa atlántica del continente y en el País Vasco. Justo debajo pueden ver un mapa en el que se ve la presencia de este grupo:

Haplogrupo Materno

La información que obtuve de mi lado paterno es completamente diferente y muy interesante. Mi haplogrupo paterno es el E1b1b1c1, un subgrupo del E. Este haplogrupo apareció en la parte este del continente africano hace unos 30,000 o 40,000 años, por lo que allí es bastante común y lo podemos encontrar en los bereberes, los árabes, los senegaleses y algunos grupos bantúes de Sudáfrica y Kenia. El grupo E1b1b1c1 se originó hace unos 15,000 años y es muy común al este de África, en la zona del cercano este y por el Mediterráneo europeo. Abajo pueden ver el mapa de la localización de mis ancestros paternos:

Haplogrupo Paterno

Lo que me pareció más interesante acerca de mi genética paterna es que, según 23andMe, se puede ser genéticamente judío. Si alguien me hubiera dicho esto antes, seguro que habría pensado que la persona que lo ha dicho es extremadamente racista, pero ahora me he dado cuenta de que realmente es algo que se puede determinar por la genética de cada persona. El haplogrupo al que pertenezco por mi parte paterna se encuentra también en judíos etíopes, jordanos, libios, yemenitas, asquenazís y sefardíes; de hecho, en estos dos últimos grupos el E1b1b1c1 se encuentra en más o menos un 10% de la población. Así que el haplogrupo estaba presente en los grupo de judíos que dejaron la zona de Levante y se expandieron por el Viejo Mundo hace unos 2,000 años, lo que significa que sí es posible determinar si una persona es judía a través de su ADN. Realmente fascinante, ¿no creen?

23andMe también te permite consultar tu “afinidad genética global” que indica en qué zonas del mundo hay gente con una genética similar a la propia. Mi mapa indica que mi ADN es similar al de las poblaciones al sur y al norte de Europa, después a las del cercano este y del centro de Asia, así como a las del norte de África, Siberia, Norte América, Sur América, Oceanía y por último a la población al este de Asia.

Similitud global

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