Antes que nada aclaro que en este artículo no puedo dejar de usar palabras en inglés, algo que a los latinoamericanos no nos importa, pero que en la España en la que garage rima con engranaje, sí causa desagrado. Pero como aquí hay poca cultura de entrepreneurship, prefiero usar en mi artículo las mismas palabras tal como vienen del inglés. Al que no las sabe y quiere ser entrepreneur le recomiendo que las aprenda.

Sí, sé que Amancio Ortega es uno de los entrepreneurs más exitosos del mundo y no las sabe, pero Amancio es tan genio que es la excepción y no la regla. Además, hay un tema práctico y es que los que tienen dinero y únicamente hablan castellano tienen tan poca cultura del entrepreneurship, que no lo invierten.

Los ricos latinoamericanos y españoles que son muy locales y poco dados al inglés, rara vez se meten en el capital de riesgo y/o rara vez financian una start up. Muchos prefieren ahogarse en ladrillos. Así que, si quieres ser entrepreneur, te guste o no, como vas a tener que conseguir tus fondos usando palabras en inglés, mejor que empecemos aquí.

En mi caso, las muy españolas Jazztel, Ya.com y Fon fueron financiadas en inglés de la mano de Advent, Apax, Sequoia Capital, Index, Google, eBay, Niklas Zennstrom, Janus Friis y otros grandes del mundo de las start ups.

Así que aquí va el léxico.

Entrepreneur: palabra que suena francesa y debe serlo, pero como los norteamericanos no le tienen fobia a las palabras extranjeras la adoptaron y ahora nos llega de su mano. Curiosamente, quiere decir justo lo que la mayoría de los franceses no son. Entrepreneur es el que transforma una idea en una empresa y no el que sale a la calle a pedir semana de 35 horas o a volcar camiones españoles con vino.

Start up: idea loca e innovadora que pretende transformarse en empresa. Si una empresa es una ciudad, una start up es un poblado. Si una empresa es un adulto, una start up es un bebé de empresa. Ahora cuidado: la mortalidad infantil de las empresas es enorme. Los entrepreneurs lo saben, los VCs también. Las leyes españolas que obligan a indemnizar y hacer personalmente responsable al entrepreneur que se arriesga en una start up que muere, no lo saben ni lo reconocen. Tratar de crear empleo y riqueza y fracasar se ve como un despido improcedente.

Pitch: presentación corta del nuevo emprendimiento. Plural: pitches. Un pitch es dado por un entrepreneur que presenta una start up a un público de potenciales inversores.

Angel Investor: persona que arriesga parte de sus ahorros para apoyar a un entrepreneur en su start up. En España, en general, son familiares. En USA, los angel investors son profesionales de esta actividad.

VC: fondo que arriesga dinero en una start up y que llega, en general, después del angel investor, con el objetivo de acompañar al start up hasta que sea empresa y vender o tener su exit. En Estados Unidos los VCs son responsables de una parte enorme del nivel de empleo actual. Sequoia Capital, por ejemplo, fue el VCs de Yahoo, Google, Apple y muchas otras empresas que empezaron de la nada. En España necesitamos más VCs.

Exit: cuando el entrepreneur y sus VCs venden la empresa. Momento feliz en todas partes menos en España, donde se lo llama (de forma muy denigrante) pelotazo y el entrepreneur y los VCs tienen que tener vergüenza del mismo, aunque hayan creado mucho empleo y una empresa sana.

Mentor: la única palabra que sí quiere decir lo mismo en inglés y en castellano. Es la persona que además de invertir ayuda al desarrollo de la empresa.

Ahora que conoces estos términos los voy a usar en el siguiente artículo, en el que explico cómo me gustaría recibir pitches a mi y cómo creo que le debe gustar a muchos otros inversores.

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Escribe hoy Hermann Tertsch en El País un artículo sobre la Cumbre Euromediterránea (“Las razones de la abuela”). El periodista se hace eco de las opiniones que anticipan un pronóstico tan infértil como bienintencionadas se presumen las razones de ZP para convocarla. Cita las declaraciones de Rosa Regàs, la directora de la Biblioteca Nacional: “Tras la incomparecencia de líderes árabes puede estar la mano negra de Condoleeza Rice”. Las palabras de Regàs son la introducción (lo que en lenguaje de prensa se denomina percha), con las que Tertsch da comienzo a un artificio semántico, de factura propia, que trasciende del color de la piel a la oscuridad de las intenciones con una simpleza metafórica cuanto menos peligrosa para un diario de difusión nacional. Escribe: “Es evidente que la mano de Condoleeza Rice es negra, la derecha tanto como la izquierda”, confirma: “Rice, con sus intenciones siempre tan negras como sus manos” y sentencia, en el último párrafo: “(…) tenemos la negra con Condoleeza”.

La política y el lenguaje comparten la capacidad de construir realidades, en ocasiones incluso hermosas. Pero también la de destruir. Tertsch vincula la oscuridad de facto de un personaje como Condoleeza Rice al color de su piel con una analogía tan siniestra como lo es para muchos la política internacional de la secretaria de estado americana; difundir opiniones en términos de intenciones tan negras como sus manos muestra un espíritu democrático tan cuestionable como el personaje sobre las que versan. Las insinuaciones racistas del lenguaje son una de las mayores oscuridades en las razones de la democracia.

Siendo un argentino inmigrante en España y habiendo estado aquí 10 años, aún no me acostumbro al tema de los nacionalismos en este país. Aunque los países latinoamericanos son muy jóvenes y fueron construidos en base a una inmigración de nacionalidades diferentes, las tensiones nacionalistas casi no existen. Se ve que hacen falta más años de historia para que estos sentimientos surjan. Construyendo Jazztel, Ya.com y ahora FON me he encontrado con el tema de los nacionalismos a veces de maneras no tan gratas. Por ejemplo, cuando blogueé la idea de FON (que no se enojen en la academia con lo de bloguear pf), no teníamos ni sitio. Luego de pocos días y gracias a donaciones de diseños foneros, teníamos el sitio en español y en inglés. Al poco rato, vino el buen rollo (buena onda) de foneros que se ofrecieron traducir el sitio de FON a otros idiomas que se hablan en España. Primero llegó el Euskera y nosotros aceptamos encantados. Pero luego, lamentablemente, vino el mal rollo de gente que al no ver su idioma aún en nuestro sitio nos acusaba -y a mi personalmente-, de favorecer, por ejemplo, a los vascos en contra de los catalanes. Como estos mensajes eran tan agresivos, decidí no publicarlos. Uno de ellos venía de un catalán, estaba escrito en catalán, y en él la persona me acusaba de favorecer a los vascos sobre los catalanes por tener FON primero en Euskera.

Lo más curioso es que -asumiendo que iba a publicar su mensaje y que yo no entendía catalán (que lo entiendo)- le pedía a otros lectores catalanes de mi blog que me tradujeran su mensaje. Esto me pareció inentendible. Esta persona, que no se ofrecía a traducir el sitio de FON en catalán, pretendía que otro le tradujera su mensaje en contra nuestra al español para que yo lo entendiera. Por suerte, apareció rápidamente otro catalán con muy buen rollo y ahora tenemos el sitio tanto en vasco como en catalán.

Mi conclusión es que veo en España un nacionalismo con buen rollo, el del que ama su cultura y quiere propagarla y nos da la traducción, y el del mal rollo, el que se siente discriminado, ofendido, enojado, porque vio el euskera antes que el catalán. El último pedido de hoy vino insistiendo que lo pusiéramos en bable en un tono parecido. ¿Mi respuesta? La de siempre: amigo fonero, perdona que no hable bable, pero si tu quieres a tu idioma ayuda a que lo tengamos en FON y danos la traducción.

Por cierto, el otro idioma muy hablado ahora en España es el árabe. Ya hay más de 700 mil personas que hablan árabe en la península. Aún no tenemos ningún fonero que haya traducido FON al árabe. Si eres un fonero que lo habla, danos los textos en tu idioma que contentos los colgaremos de nuestro sitio.

Me escriben desde Latinoamérica diciéndome que la palabra que tenemos que usar para los que no son foneros y quieren conectarse pagándole a los bills tiene que ser gringo y no guiri. Efectivamente, gringo parece ser una palabra mucho más famosa en el mundo que guiri. ¿Qué hacemos? Ya tenemos muchos foneros chilenos, mejicanos y argentinos que se quieren bajar el soft apenas esté listo. Bastantes son Bills, porque en Latinoamérica los costes del ADSL/cable son mucho más altos en proporción al ingreso que hay en España, y la gente necesita encontrar una manera de navegar gratis y ven clarísima la posibilidad de hacerse Bills y cobrarle a los gringos.

Creo que para que nos entiendan en todo el mundo hispano vamos a tener que llamar gringos a los que no son foneros. Es más, la palabra gringo se hizo tan famosa por las pelis de vaqueros que si salimos en todo el mundo con los bills, linus y gringos, todos lo tendrán claro. Pese a esto, consulto, porque no quiero que se nos enojen los foneros españoles. ¿Guiris o Gringos?

Durante la cena pude por fin comentarle a Sergey y a Larry mi idea para crear el tipo de mensajería instantánea que Google podría lanzar para superar –según mi punto de vista- al Messenger.
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La escritura es tecnología del pasado. Tiene que haber una mejor manera de transmitir significados que poner una letra detrás de otra, una palabra luego de otra palabra, siguiendo las reglas de la escritura. Pensando en esta dirección se me ocurrió que quizás podría atacarse un solo lado del problema, es decir, sólo la escritura o sólo la lectura.
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