La luna de miel le está durando poco a Obama
Estoy en Nueva York y ya tuve suficientes reuniones con personas claves para llegar a la conclusión que todos están de acuerdo, y digo todos, que a Obama le fué muy mal en sus primeras semanas. Y lo digo con dolor porque mis lectores saben que soy muy pro Obama. El tema es que hasta mis amigos que apoyaron con todo a Obama están bastante preocupados y curiosamente de acuerdo con los republicanos sobre lo mal que está haciendo las cosas. Dicen que sus colaboradores tienen miedo de decirle como son las cosas y terminan desprotegiéndolo. Los problemas más grandes parecen ser que mucha de las personas claves que quería para su administración terminaron teniendo problemas para ser nominados por casos de evasión impositiva (Tom Daschle, Geitner), y que el conjunto de medidas que quiere tomar Obama para resucitar a la economía norteamericana está lleno de ventajas específicas para los legisladores claves que apoyan al presidente y por eso el paquete no termina de ser aprobado. Y no solo eso, hay medidas proteccionistas como el “buy American” que van a crear guerras proteccionistas y otros temas nada agradables. Como admirador de Obama espero que sea capaz de dar vuelta rápidamente la situación.
Esto es lo que dijo Frank Rich del New York Times sobre el problema impositivo de Tom Daschle. Lo malo de la historia de Daschle no es tanto el tema de que no había pagado sus impuestos porque parece haber sido un error que el gobierno le perdonó sino que no parece que era para nada la persona idonea para el trabajo de reformar el sistema sanitario norteamericano.
In reality, Daschle’s tax shortfall, an apparently honest mistake, was only a red flag for the larger syndrome that much of Washington still doesn’t get. It was the source, not the amount, of his unreported income that did him in. The car and driver advertised his post-Senate immersion in the greedy bipartisan culture of entitlement and crony capitalism that both helped create our economic meltdown (on Wall Street) and failed to police it (in Washington). Daschle might well have been the best choice to lead health-care reform. But his honorable public record was instantly vaporized by tales of his cozy, lucrative relationships with the very companies he’d have to adjudicate as health czar.











































Enviado por: Change, can we believe in? « Ticker News - Febrero 20, 2009 2:09 pm - #
[...] cierto es que, otro empresario y analista, defensor de Obama, muestra un escenario no tan esperanzador sobre las medidas que tomó Obama en su primer mes como [...]