El problema del lujo y el buen gusto es que rara vez van de la mano y Gstaad es un buen ejemplo de eso. Ya salimos tres noches seguidas en este pueblo y puedo decir que he tenido momentos de gran placer estético y otros momentos en los que me sorprendieron objetos decorativos, elementos arquitectónicos, platos de cocina, que directamente me parecieron una patada al hígado en términos de mal gusto. Claro, el gusto es como el sentido común que dicen que debe estar muy bien distribuido entre los habitantes de este planeta porque todos dicen tenerlo. Lo que para mi puede ser mal gusto para otros puede ser un gusto exquisito pero en el resto de este reportaje voy a dar ejemplos de lo que considero mal gusto, que ese esa idea de la elegancia Gstaad que o te la tomas con humor o no sobrevives y el contraste con paisajes y edificios de madera que te producen momentos de alegría insuperables.

Primero el video del restaurante Marco Polo en el Park Hotel, para mi ejemplo del mal gusto de Gstaad especialmente notable en los sitios “de lujo”.

Seguido de un video de la fiesta de Stefan y Cavan, una de las cenas de mejor gusto a las que fui en mi vida.

Seguido por una colección de fotos dedicada a los momentos de placer visual.

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Peanut en Febrero 22, 2009  · 

Matias en Febrero 23, 2009  · 

Cesar Izaguirre en Febrero 24, 2009  · 

nano en Marzo 1, 2009  · 

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