¿Vale la pena ir a la Ruber Internacional?
Estos días no estoy blogueando porque tengo problemas de salud con dos de mis hijos, ambos casos relacionados con la nieve. Mi hija Alexa, la mayor, de 18 años tuvo una rotura de ligamento cruzado anterior, la típica del esquí y mi hijo Tom, de 14 años, se cayó jugando en el patio de su colegio el día de la gran nevada en Madrid, con tanta mala suerte que se fracturó el cúbito y el radio del brazo derecho. Los dos fueron tratados en la Ruber Internacional, supuestamente el mejor hospital privado de Madrid, pero a este respecto estoy llegando a la conclusión de que en España, aunque cueste creerlo, quizás la medicina pública es mejor que la privada. El problema de escribir un artículo así es que yo no soy un estadista. Sólo puedo contar mi experiencia de 14 años en España, ser padre de 4 hijos los cuales tienen, como todos los chicos de su edad, problemas de salud; quizás sufren más frecuentemente que otros chicos accidentes relacionados con los deportes (mi hija Isabella también tuvo doble fractura de tibia y peroné esquiando en el 2004); además cuento con mi propia experiencia, como monto mucho en bicicleta de montaña también he tenido bastantes accidentes menores y uno serio en un descenso en la Pedriza. Durante mis años en España me ha tocado tratar con la medicina privada y pública; la pública en sitios como Vielha, Menorca, San Agustín de Guadalix y la privada siempre en la Ruber. Ahora, habiendo aclarado el tema de que yo no soy un estadista (quizás mis conclusiones estén equivocadas) mi experiencia comparando la medicina privada y la pública en España es que, directamente no hay diferencia y que quizás hasta es mejor la pública.
Primero relato temas concretos de la Ruber. En el caso de Tom las consultas médicas fueron especialmente incómodas por el tema del dinero. Resulta que Tom tiene un seguro médico de una empresa DKW que no es aceptada en la Ruber, así que cuando fuimos al hospital para la consulta, el tema de hacer una radiografía fue absurdamente complicado. Primero vimos al Dr. Escribano, que es de lejos la mejor parte de estar en la Ruber, muy profesional, muy serio, muy dedicado. Lo que falla es todo lo demás que es la paradoja porque justamente lo que se dice de la sanidad pública es que los doctores son buenos pero el resto es mediocre. El problema es que en la Ruber pasa lo mismo, el Dr Escribano genial, su anestesista buenísima pero el funcionamiento de la instutución deja mucho que desear. Me explico. El Dr Escribano trabaja enterrado en un segundo sótano y cuando uno va a verle y tiene que esperar. A esta zona bunker no le llega ningún tipo de señal; no hay WiFi, no hay GSM, no hay 3G no hay nada así que la espera implica estar desconectado del mundo. Si resulta que tienes dos emergencias al mismo tiempo, como yo con Tom y Alexa, una vez que te bajas a ese sótano no puedes gestionar un problema que ocurra afuera, a donde hay luz. Tampoco sabía que era legal trabajar en España en un sótano sin ver jamás la luz del día. Es deprimente. Una cosa es estar una hora ahí, otra es trabajar todos los días sin ver luz; debe de ser enfermante para su excelente ayudante Isabel. Después está el sistema de las radiografías, que es realmente absurdo. Si uno tiene seguro de “La Estrella” o “Cigna” parece que funciona más rápido, pero si uno tiene otro seguro, como el DKW, la burocracia para sacar una radiografía es inaudita. Primero el médico te da el volante de la radiografía, luego vas a rayos, pero en rayos te dice que necesitas una “etiqueta” y te mandan a otra planta a pedir la etiqueta. Luego vuelves a rayos con la etiqueta y tienes que esperar para la radiografía, así que por el hecho de ser sanidad privada no implica que te ahorres las esperas; para colmo no te dan la radiografía hasta que les pagues, no sea que te escapes sin pagarles (te dicen que vayas a pagar a caja los 77 euros de la radiografía y que ahí te la entregarán). Así que terminas yendo a caja y haciendo cola nuevamente. En nuestro caso la radiografía no estaba cuando fuimos, por lo que tuvimos que esperar a que llegara. En los hospitales públicos a los que fui por accidentes, el tema de no tener que pagar, no solo tiene la ventaja del ahorro económico sino que simplifica muchísimo los trámites burocráticos de la medicina (concretamente te ahorras los 77 euros, pero aún más importante: te ahorras el tiempo de ir dos veces arriba y abajo con la ansiedad de no saber qué tienes).
Ahora pasemos al caso de Alexa, que fue peor. Lo que yo noto en la Ruber es que el tema está muy divivido en doctores super profesionales, tanto el Dr. Escribano como la doctora anestesista, el problema está en el resto del personal y en el funcionamiento del edificio. A Alexa la operaron a las 5 de la tarde, de por si un horario bastante raro ya que siempre que he sabido que las operaciones se hacen por la mañana, después del ayuno, pero a mi hija la hicieron ayunar durante el dia, supongo que por temas de falta de infraestructura (algo de por si super incómodo). Una cosa es no comer y beber mientras duermes y la otra cuando estás despierto, bastante tortura es. Luego estaba el tema de las enfermeras. Resulta que después de la exitosa operación de ligamentos, la clave era la gestión del dolor. La rodilla de Alexa tenía clavos, le transplantaron un ligamento de un donante (genial la política española de que todos son donantes y también gracias a la familia del donante anónimo), tenía 4 agujeros y estaba claro que le iba a doler. Entonces la anestesista dejó instrucciones a las enfermeras de la noche para que le dieran unos calmantes a mi hija, que simplemente….se olvidaron de dárselos. Así de sencillo, se olvidaron. Cuando su madre Pati, que pasó la noche en el hospital, reclamaba algo para el dolor las enfermeras decían que no tenían nada para darle, porque parece ser que habían perdido las instrucciones de la anestesista y mi hija pasó una noche horrible y el colmo total es que cada 15 minutos, anoche en la Ruber, sonaba una alarma general, una alarma tipo de incendio que no sabían como controlar, que la apagaban y se volvía a disparar quien sabe por qué. Estaban todos locos con el tema, pero el personal no sabía que hacer. A la mañana siguiente, cuando volví, apareció la anestesista y nos dijo que no era la primera vez que pasaba esto, que nos quejáramos. Pero como en España no se puede despedir a la gente por no hacer bien su trabajo… que ya no saben que hacer con ciertas enfermeras que “pasan de las instrucciones de los médicos, que pasan y punto”.
Y en todos estos temas medio sindicales a mi me tocó vivir un pequeño detalle que ya era “el colmo”: resulta que esta mañana mi hija estaba muy mal por la noche que pasó y yo estaba haciendole mimos, cuando entran tres mujeres que son del personal de servicio a ordenar el cuarto, por el que entiendo que cobran 2.000 euros la noche (tengo que confirmar la cifra); mi abrigo estaba en la cama en la que había dormido Pati, entonces una de las tres mujeres me dice que de quién es ese abrigo, que ellas están ahí para hacer la cama pero no para mover abrigos y que lo quitara. Yo estaba alucinado de tener que dejar a mi hija a hacer algo que ella podía perfectamente hacer. Por suerte una de sus colegas le para y le dice “Pero tía, qué te pasa? Lo movemos nosotras” a lo que la otra responde que su trabajo no es mover artículos que no sean del paciente y se ponen a discutir dale que dale a discutir. Ahí ya me enojé y en mi mejor estilo “real” le tiré un “por qué no te callas?” y funcionó. Eso si, en la confusión por la pelea se fueron y se olvidaron de vaciar la papelera y de limpiar el baño. ¿Otros detalles absurdos?: cada tanto se abría la puerta y alguien, sin decir los buenos días, gritaba algo del estilo: “peluquería”, “prensa” y sin esperar respuesta cerraba la puerta. La que trae la comida es intratable, entra, la deja y se vá sin abrir la boca.
Conclusión: un gran personal médico, un equipo de enfermeras de dudosa calidad y la hotelería que se supone que es la gran ventaja de lo privado es patética.











































Enviado por: La Sanidad Privada no siempre implica mejor atención « Raúl Valtierra - Enero 19, 2009 11:13 pm - #
[...] Me consta que en otros seguros es incluso peor. [...]