President George W. Bush and Egyptian Presiden...

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Los egipcios han luchado valientemente, han echado a Mubarak y le han dado el poder a los militares. Pero resulta que el ejército egipcio está bastante controlado por USA, ya que fueron ellos los que lo financiaron y lo entrenaron.  Se calcula que USA ha dado al ejército Egipcio unos $40 mil millones de dólares. Así que los egipcios, sepan esto o no, le han dado un poder bastante considerable a USA durante su revolución. En América Latina y otros puntos del mundo, darle más poder un cuerpo militar que se apoya en USA habría significado un tremendo paso atrás.  Es por eso que esta situación deberá cambiar pronto, y a favor de los egipcios.  Y lo mejor que puede ocurrir para Estados Unidos y la Unión Europea es ser esta vez facilitadores de progreso.

Los egipcios se merecen una transición hacia la democracia transparente y fácil, y Estados Unidos tiene que tener cuidado de no verse asociado a los militares egipcios, sino con las fuerzas democráticas que – esperemos – tomarán el poder. USA también debería tratar de evitar el surgimiento de otro Mubarak, un militar como Hugo Chávez que después de tratar de tomar el poder por la vía militar, cambió su uniforme por ropa de civil y llegó al poder, pero que gobierna como un militar. Los egipcios, USA, Obama y Clinton pueden salir todos ganando de esta revolución, pero aún quedan muchos obstáculos que superar.

Después del fracaso que fue la intentona de promoción de la democracia en Afganistán y en Irak, USA tiene la oportunidad de hacerlo bien en Egipto, y gastando mucho menos dinero: algunos miles de millones de dolares frente al billón de dólares que se gastaron en Irak y Afganistán. Puede fundar la estabilización de Egipto y con ello prevenir el ascenso de los grupos terroristas o de Hamas que pudieran surgir a raíz del descontento. Egipto puede convertirse en lo que Irak nunca consiguió ser, pero por ahora sigue siendo uno de los países más pobres del mundo per capita, y necesita urgentemente fondos para su estabilización. Lo que debería hacer el gobierno ahora es prevenir la falta de comida y asegurarse de proveer de necesidades básicas a toda la población, y para llevar esto a cabo se necesita ayuda de USA y de EU.
Obama puede hacer en Egipto lo que los Neoconservadores trataron, sin éxito, de conseguir en Irak. La ayuda a Egipto en estos momentos será seguramente reconocida a nivel mundial. Y por último, y para que todos podamos aportar nuestro granito de arena, en cuanto todo se calme podríamos ir pensando en viajar a Egipto en vacaciones, y aparte de visitar un país precioso, ayudaremos un poco a su economía.

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Como digo en mi artículo publicado el pasado fin de semana en el Huffington Post, a pesar de la represión y las decenas de fallecidos en los enfrentamientos durante el último mes en Túnez, me alegra el inesperado final de la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, llevado a cabo por los propios ciudadanos.

Nuestra fundación Safe Democracy fue co-organizadora de la Cumbre Internacional sobre Terrorismo, Democracia y Seguridad en marzo de 2005 y organizadora del Atocha Workshop 11-M, en las que se trataban temas relacionados con los países árabes/musulmanes. Además del propio Túnez, también he visitado Siria, Líbano, Marruecos, Egipto y algunos territorios palestinos y he estado en contacto con muchos gobiernos de países musulmanes. La mayoría de estos países tienen jefes de Estado vitalicios, y es bueno ver cómo por primera vez un dictador corrupto que llevaba en el poder desde 1987, se ha visto obligado a abandonar su puesto no por una intervención del ejército estadounidense/europeo sino por una rebelión popular. Y, como este artículo explica, fueron de gran ayuda los documentos de los diplomáticos de EEUU y de Wikileaks, quienes revelaron detalles de lo que muchos ciudadanos tunecinos ya denunciaban: la corrupción y los abusos del Gobierno de Ben Ali. Se nos presenta entonces una clara paradoja. EEUU y EU gastan miles de millones de dólares y sacrifican cientos de miles de vidas humanas en enormes intervenciones militares en Iraq y Afganistán, las cuales tienen muy poco éxito en establecer cambios positivos para la población. Y sin embargo, diplomáticos estadounidenses que narran la historia detallada de la corrupción en el régimen tunecino, un grupo de periodistas de Wikileaks y la colaboración del soldado Bradley Manning, combinados con la furia de un pueblo estafado y activo en redes sociales y teléfonos móviles, resultan ser una mayor aportación a estos cambios que una década de intervención militar en el mundo musulmán. Por supuesto que la situación en Iraq, Afganistán y Túnez no es la misma y que el gran mérito lo tienen los propios ciudadanos tunecinos. Pero aún así, como explica este artículo del New York Times, muchos países árabes/musulmanes miran ahora a Túnez y se preguntan por cuánto tiempo podrán ellos aguantar con su propio “Ben Ali”. Sobretodo el cercano Egipto.

Es interesante cómo la combinación de los ciudadanos tunecinos enfurecidos, Wikileaks, diplomáticos americanos, un soldado disidente y los medios sociales causaron el estallido de la rebelión. Seguramente, si hubiera sido Hillary Clinton quien hubiera demostrado a los tunecinos la corrupción de Ben Ali, la revuelta no hubiera tenido tanto éxito. Lo que el mundo occidental no ve es que el cambio es posible, pero que lo máximo que pueden hacer es encender la chispa, no “construir naciones”. Creo que la diplomacia de EE.UU. y Europa debe aprender mucho sobre Túnez y reconsiderar su idea sobre Wikileaks, las redes telefónicas y sociales y el poder de la pura verdad cuando los dictadores pierden el control del mensaje popular.

Recomiendo leer el cable original de Wikileaks sobre Túnez para entender la ira de la población del país.

Primero sugiero leer este artículo en El Pais en el que EL HOUSSINE MAJDOUB comentarista marroquí culpa a “el papel repugnante de occidente” de los males magrebíes. Antes de seguir aclaro que occidente somos nosotros. Sí, en España también seríamos repugnantes. Pero pensemos en Latinoamérica, región que se suponía controlada por USA y la UE pero donde los Hugo Chavez, Evo Morales y el mismo Fidel Castro “no se callan” y siguen ahí haciendo políticas frecuentemente anti occidentales. Si Latinoamérica estando al lado de USA pudo conseguir “liberarse” de los “repugnantes”, los países árabes también pueden levantarse contra la influencia de USA y EU sin dificultades. Pero el problema clave es que el enemigo no somos nosotros (escribo desde España, soy argentino/español). Al enemigo lo tienen adentro en su propios líderes musulmanes, gente verdaderamente “repugnante” con quien Occidente trata porque no les queda otra. Esto se ve muy bien en lo que dicen los cables de Wikileaks sobre Ben Ali: “Tunisia is a police state, with little freedom of expression or association, and serious human rights problems”. Esto dicho por los propios empleados del gobierno de Estados Unidos en modo confidencial. Ellos mismos estaban indignados.

La solución en todo el mundo en vías de desarrollo pasa por tener líderes nacionales honestos y que defiendan los intereses de su país. En lograr que verdaderos patriotas sean electos presidentes. Líderes que no se dedican a acusar a otros como los árabes o Castro y Chavez, sino que se enfocan en los problemas de su gente, como hizo tan bien Lula en Brasil. Además, para los musulmanes, atacar a Occidente no tiene sentido, ya que su riqueza viene de la energía que nos venden a nosotros, sí, a nosotros los “repugnantes”. Para sacar a un país árabe adelante hay que saber tratar con Europa y USA. Los líderes musulmanes no saben, y se refugian en el nacionalismo y el fanatismo. Es así que hoy en día cualquier líder latinoamericano es más democrático y justo que los musulmanes, inclusive Venezuela. Hugo Chavez será dictatorial pero las mujeres conducen coches en Venezuela. En países como los Emiratos Arabes la violencia doméstica es legal, es decir pegarle a la esposa es legal. Venezuela es Suiza comparada con Arabia Saudita. En Venezuela los homosexuales y las mujeres tienen sus derechos.

El verdadero desafío del mundo musulmán es que los propios ciudadanos dejen de tener gobiernos que los maltraten y roben. No deben su falta de líderes honestos a la actitud de occidente, no somos nosotros que elegimos sus dictadores. Es más, si hay algo que Occidente hizo, pero mal, es tratar de derribar a los peores como Saddam Hussein y los talibanes. Pero esto se hizo de una forma torpe con mucho gasto militar y humano, desde afuera y con poco éxito y sin duda mucha injusticia. Esa no es la manera.

Ahora los tunecinos finalmente se rebelaron por cuenta propia y están enseñando por dónde van los tiros. Pero aún los demás dictadores que comenta El Houssine Majdoub en el resto de su artículo, con lo que si estoy de acuerdo, están en el poder. Esos líderes son unos verdaderos genios para explotar a su pueblo y luego venderles que ellos los defienden de nosotros los occidentales, de Israel y de no sé qué otros fantasmas que poco afectan la vida magrebí. En Latinoamérica tuvimos de esos dictadores, nuestros Qadafis, gente como Galtieri en Argentina, que matando a su pueblo atacaron las Malvinas para crear una buena distracción nacionalista. También Pinochet y otros militares. Pero por suerte nos los sacamos de encima sin violencia y lo mismo pueden hacer los magrebíes. No fue occidente quien recibió a Ben Ali, sino otra dictadura musulmana, la de Arabia Saudita. La alianza entre dictadores musulmanes es potente y son los musulmanes que la tienen que romper.

Hace unas semanas leí que, sorprendentemente, la mayoría de los musulmanes piensan que los ataques del 11S en Nueva York fueron una conspiración de Estados Unidos para justificar la invasión a Irak y pensé “¿cómo puede estar tan equivocada tanta gente? Realmente es algo preocupante”. Pero pensando un poco en el tema se me ocurrió que, si Estados Unidos y UE sí han mentido sobre las razones para invadir a Irak, sobre las armas de destrucción masiva y la conexión de Saddam Hussein con los terroristas causantes del 11S, la verdad puede ser peor que la conspiración.

Está claro, por lo menos para mí, que el 11S no fue una conspiración estadounidense, y que Israel tampoco tuvo nada que ver con ello. En el informe de la comisión del 11S hay suficiente evidencia de que el responsable de este ataque fue Osama Bin Laden. Pero también es verdad que cuando comenzó la invasión a Irak, el gobierno de USA sabía que allí no íba a encontrar ni a los terroristas responsables del atentado ni las armas de destrucción masiva, y, sin embargo, la invasión se realizó igual por otros motivos, unos dicen directamente el petróleo, otros dicen que fue por el deseo de los neocons de crear un estado amigo y democrático en medio de la región y al lado de Irán. Así fue que los gobiernos de USA y Europa, incluyendo la España de Aznar, realizaron una invasión usando argumentos que resultaron ser mentira (más allá de que todos sabemos que Saddam Hussein era un dictador genocida, pero el mundo lamentablemente tiene otros Saddams como el de Sudán y ahí están).

Pensándolo fríamente me doy cuenta de que en parte es normal que los musulmanes crean que todo el 11S fue una conspiración. Dicho así, fuera de contexto, la acusación de que el gobierno de Bush organizó el asesinato de 3000 ciudadanos norteamericanos suena muy grave e increíble, y es falsa. Pero también hay que pensar en todas las atrocidades que hemos cometido nosotros, los europeos y los norteamericanos, y que son ciertas. Por ejemplo, elaboramos teorías conspiratorias sobre las armas de destrucción masiva, metimos a todos los musulmanes en el mismo saco (Saddam=Osama=Ahmadinejad), atacamos a Irak equivocadamente y destruimos el país, torturamos a sus ciudadanos en Abu Ghraib y mostramos las fotos, aceptamos las torturas de Guantánamo cuyos vuelos pasaron por España, también somos en parte culpables de muertes civiles inocentes en la guerra de Irak (25 veces más muertos que durante el ataque a las Torres Gemelas) y hemos usado fósforo blanco en los ataques a Fallujah. Entre otras muchas cosas. Visto así, ¿no es comprensible que la mayoría de los musulmanes piensen que nosotros causamos el 11S para poder invadir Irak y controlar así la 2ª fuente de petróleo del mundo? Es más, hoy en día, un tercio de los estadounidenses piensan igual que los musulmanes, piensan que su propio gobierno causó los ataques a las Torres Gemelas en 2001, y muchos en Europa que no son musulmanes piensan lo mismo.

Creo que es algo hipócrita la actitud que tenemos hacia el mundo musulman después de las barbaridades que hemos hecho nosotros. Hoy en día tenemos por un lado a extremistas musulmanes y gobiernos musulmanes cometiendo atrocidades y violaciones de los derechos humanos, pero también tenemos a nuestro lado cometiendo otro tanto. Al final nos vemos en una incómoda posición en el debate. “Sí, nosotros los occidentales hemos hecho cosas terribles, pero NO justo las que vosotros creeis, es decir, autoatacarnos para justificar las invasiones de Afganistán e Irak”. Sigo pensando que es absurdo y una pérdida de tiempo creer en todas las teorías conspiratorias sobre el 11S que circulan por Internet. Pero al mismo tiempo pienso, ¿para qué pensar en conspiraciones si la realidad en sí ya es tan terrible? En mi opinión, la invasión de Afganistán tendría que haber sido corta y puntual, suficiente para sacar a los talibanes y luego retirar las tropas. Si era necesario atacar de nuevo, que se hiciera sabiendo quién es el nuevo Mullah Omar. En el caso de Irak, a Saddam habría que haberlo “reformado” como a Qaddafi, que ahora es un dictador igual pero no tira aviones como el de Pan Am, ni comete las atrocidades que cometió, y ahí está en las fiestas con Berlusconi. Y ojo, no lo digo porque Qaddafi no sea otro asesino, sino porque los libios con Qaddafi están mejor que los Iraquíes sin Saddam, principalmente porque un porcentaje mucho mayor está vivo. En muchos casos nuestro rol simplemente tiene que ser defendernos y atacar con mucho cuidado. Por ejemplo, ahora mismo puede ser que tengamos que intervenir para que los sudaneses del norte no masacren a los del sur. Pero la misión tiene que ser claramente humanitaria y compartida por la ONU. Tenemos que darnos cuenta que el terrorismo es una industria, y como toda industria, tiene un insumo principal que en este caso es “jóvenes furiosos”. Lo que tenemos que hacer es ponernos en el lugar de un reclutador de Al Qaida y pensar, “¿le estoy haciendo el trabajo más fácil o más difícil?” Hace una década Al Qaida tenía que enfurecer a la juventud islámica hablando de temas esotéricos como “infieles en la Tierra Santa”. Ahora su tarea es mucho más sencilla, les hemos dado muchísimos argumentos después de invasiones y repetidas violaciones de derechos humanos.

Pero la culpa no es de los militares, ellos tienen su rol y se juegan la vida por nosotros. Es más, la OTAN ha hecho intervenciones militares justas y exitosas, el mejor ejemplo es la de los Balcanes, en las que Clinton jugó un gran papel. No estoy en contra de las intervenciones militares en sí, pero sí las veo como una quimioterapia: a veces funciona pero muchas es peor que la enfermedad. Para mi está claro que las invasiones de Irak y Afganistán incrementaron el problema del terrorismo en vez de solucionarlo.

Mi esperanza es que durante esta próxima década nos unamos todos contra el terrorismo y luchemos respetando los derechos humanos. En el año 2005 organicé junto al Club de Madrid una gran conferencia sobre el terrorismo en la que Kofi Annan anunció las reglas que los países deben seguir en la lucha contra el terrorismo. Se trata de la Agenda de Madrid.  Que no implique ataques y muertes por nuestra parte. No somos mejores que ellos cuando hacemos lo mismo, aunque no sea por los mismo motivos. Lo bueno sería una colaboración con el mundo musulmán moderado para lograr erradicar el terrorismo musulmán extremista sin violar derechos humanos. En última instancia, el terrorismo se aprovecha de los jóvenes enfadados con la sociedad. Son ellos los que terminan convirtiéndose en terroristas. Lo que tenemos que lograr es que cada vez sea más difícil para los terroristas encontrar a gente para que se una a su causa, porque cuando se hace un breve repaso de cómo nos hemos comportado nosotros con ellos, no resulta sorprendente que el terrorismo haya incrementado desde el 11S en vez de decrecer.

José Luis Rodríguez Zapatero - Royal & Zapater...
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Estaba leyendo este artículo de hace unos días en El País que cuenta como las tropas españolas mataron a 13 insurgentes en Afganistán. Si uno lo lee, parece todo muy correcto por nuestra parte (digo nuestra porque yo también soy ciudadano y votante español). Pero yo no creo que sea así y lo que me pregunto es por qué en España tanta gente está convencida que hay una guerra mala, la de Aznar, la de Irak, y una guerra buena, la de Zapatero, la de Afganistán.

Por mi lado reconozco que hasta que tuve la ocasión de escuchar este verano al general David Petraeus, en USA, yo también pensaba que había una guerra mala que iba mal y una guerra buena –la de Afganistán– que iba bien. Pero mi primer sorpresa fue enterarme que la guerra buena está yendo mucho peor que la mala. En Afganistán las cosas están muy, pero muy mal. Los insurgentes o talibanes como parece llamárselos indistintamente, están logrando el control de la mayoría del país y hay muchos más ataques a fuerzas de ocupación en Afganistán que en Irak. En USA, un país que no es especialmente pacifista, son cada vez más los comentaristas que están en contra de la ocupación de Afganistán y piden la retirada. Escritores respublicanos como George Will son un buen ejemplo, un ex neocon que directamente dice que Es Hora de irnos de Afganistán. Y como la de él son muchas las voces de la izquierda y derecha de afuera de España que argumentan que no solo la ocupación de Irak fue un desastre, con un coste de más de un millón de vidas y de un billón de dólares, sino que la de Afganistán es otro e inclusive que requiere una retirada más urgente que la de Irak por lo mal que está yendo. Para quedarnos ahí estamos matando cada vez a más civiles inocentes y ya no son los Talibanes los que nos odian, sino la población en general. Ya no sabemos si luchamos contra terroristas o contra una resistencia que lo que quiere es la independencia de su país.

Pero el problema que veo para que cambien las cosas por aquí es que la opinión pública española está bastante desconectada de la del resto del mundo. A diferencia de otros países de Europa del norte, aquí son pocos los que leen en inglés o acuden a fuentes de información internacionales. En el mundo hay cierta gente que son referentes y formadores de opinión. En España pocos de los artículos que escriben estas personas son traducidos y cuando lo son, parecen haberlos encontrado justo diciendo cosas que “caen bien en España”. Así terminamos leyendo el artículo más anti israelí de Amos Oz, o el más crítico de USA de Tom Friedman porque el español medio quiere creer que hasta a los propios norteamericanos o israelíes les cae mal su propio país, cuando la verdad es que les cae mal no más frecuentemente que a nosotros el nuestro. Pero como existe un monopolio muy grande en la prensa y la opinión pública está muy controlada por los editores de El Mundo y El País, de la TV y las pocas radios, cuando se crea una idea, como que invadir Afganistán es bueno, pero invadir Irak es malo, cuesta cambiarle la mentalidad a la gente.

Leyendo la prensa local y la internacional veo que en España la prensa está muy dividida en temas nacionales, pero es demasiado unánime en temas internacionales. Es decir, es bastante española, que comunmente significa ser antinorteamericana, ecologista, pro palestina, poco halagadora de lo francés, desinteresada de nuestros vecinos más cercanos, los portugueses, muy poco crítica de los grandes anunciantes y especialmente interesada en temas de Medio Oriente, región en la que nadie nos pone como fuerzas de ocupación, sino de alta empatía con la población local. En fin, a nivel internacional es difícil que el español medio se de cuenta realmente del sin sentido que es la ocupación de Afganistán, porque hay poco desacuerdo entre el oligopolio mediático local sobre lo que ocurre afuera de España. Especialmente en temas de Oriente Medio.

Ya se que es poco probable que yo pueda tratar de cambiar la opinión pública en contra de una tendencia general desde este pequeño blog y decir que se trata de dos guerras, sí, pero las dos malas, la guerra mala de Aznar y la guerra mala de Zapatero. Dos invasiones fallidas e inmorales con las que hemos colaborado con muy malos y tristes resultados. Supongo que a este punto el lector puede pensar que soy un pacifista perdido. Pero no se trata de eso. Yo no desconozco una realidad de que hay elementos en la cultura islámica que son un peligro para nosotros y que quieren no solo imponer un régimen intolerante en Irak y Afganistán, sino que le gustaría unir al mundo islámico con el mismo objetivo y luego imponernos ese sistema a nosotros. Recomiendo leer este artículo en la Wikipedia sobre el Yihadismo en España. En él Al Zawahin,

deseó a los militantes de Al-Qaida en el norte de África “que Alá os conceda el favor de pisar pronto con vuestros pies puros sobre el usurpado Al-Andalus”

Pero por suerte Al Qaida, pese a lo famosos que son como grupo terrorista, son mucho menos activos de lo que los imaginamos y la paradoja es que para evitar que ellos nos invadan –algo cuya probabilidad es ínfima–, nosotros formamos parte de la invasión de su región en este momento. Si creemos que algo es tan malo para que nos llegue a ocurrir a nosotros no ve la lógica de que nosotros se lo hagamos a ellos.

Para mi la solución es el fin de la ocupación. No es que digo que tengamos que irnos de la región completamente. Me parece bien que USA y Europa mantengan bases militares en sitios extratégicos de Medio Oriente para realizar intervenciones militares puntuales contra grupos o gobiernos en caso de que sea necesario. Por ejemplo, si el próximo Osama Bin Laden ataca un país de la OTAN protegido por un gobierno de la región mejor estar cerca y preparado para responder. O si un mismo gobierno nos ataca como hacía el ahora tan respetado Qadaffi, también tenemos que hacerles notar que sus actos serán castigados. Pero estar permanentemente ocupando paises por periodos que ya llegan a la década me parece un grave error desde el punto de vista militar, social, humano y hasta ético.

¿Quiénes somos nosotros para matar a 13 afganos en su país? El Pais dice que sólo nos defendíamos. Pero seamos coherentes. Si hace 8 años que patrullas militares afganas desfilaran por la Castellana o el Paseo de Gracia ocupando nuestro país, ¿no sería hasta normal atacarlos? Decir que nosotros, armados hasta los dientes, estamos ahí en misión de paz sin que ellos lo hayan pedido, es bastante difícil de defender como principio. Misión de paz es lo que hacemos con Oxfam, no con el ejército.

Conclusión, creo que es hora que nos vayamos de Afganistán como nos fuimos de Irak. Esta semana matamos a 13. Mañana nos matarán ellos. ¿Y qué le vamos a decir a la madre española, o cada vez más común la madre latinoamericana, del chico que murió en Afganistán?. Que murió haciendo ¿qué? en Afganistán.

DEAD SEA, JORDAN - MAY 20: Queen Rania of Jord...
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Acabo de publicar esto en el Huffington Post, el blog político número uno de USA.


Lessons from the Pros

The Iraqi and Afghan military interventions have caused the death of over a million people, have cost trillions of dollars, have greatly weakened the US military, have increased the budget deficit, have hurt the dollar, have resulted in much greater terrorism in the Middle East (now expanding into Pakistan), have fortified Iran’s position as the strongest regional power determined on its quest for an atomic bomb. In short it´s been a disaster. As a result while calling to an end of the intervention was the home of “the weak” (i.e. the Dems according to the Republicans) now “the brave” as well are asking for withdrawals. As criticism of the US and European policies in the Middle East grows this article looks at how the failed policies in the region could be reshaped by learning from those who have managed to do suprisingly well for themselves in this troubled part of the world: the Israelis, the Iranians and the Afghan drug lords.

Lessons from Israel

First allied forces should emulate the strategy of Israel to deal with terrorism by ending occupation in South Lebanon and Gaza, by ending occupation in Afghanistan and Irak while keeping key bases in the region from which to retaliate should it be necessary. Israel tried and failed with occupation. It found it too costly, inhumane and inefficient. In the end it withdrew or separated with a wall from all occupied territories. Israel’s new strategy is to stay away from areas where terrorists are but to always stand ready to retaliate when attacked from them. As controversial as it is, retaliatory, short lived invasions as the ones of Lebanon and Gaza, rather than permanent occupation, work best at deterring Hamas and Hezbollah. Israel has not solved the conflict with Hamas and Hezbollah but the death toll has dwindled to the lowest levels ever on both sides in 09. History has shown again that military interventions are much easier than occupations. Why insist?

Lessons from Iran

Secondly US/EU should learn from Iran and emulate their tactics but of course, in favor of peace. What Iran does best is to influence Middle Eastern nations by proxy. Iran provides key donations and training in areas that improve people’s lifestyles and wins their approval for their own objectives which unfortunately are not peaceful. Many Lebanese and most Palestinians now love the Iranians for the help they receive for schools, hospitals, job creation and a vision for the future. We should emulate the Iranians but finance an alternative Muslim lifestyle that is compatible with peace. We should also fund better schooling, housing, jobs and health but along the proposals of Jordan not Iran. Our opportunity here is to work with the very able King Abdullah II and Queen Rania of Jordan. If we only endowed a foundation led by the King and Queen with a fraction of what we are spending in the war efforts we could outspend and outsmart the Iranians at their own strategy and win good will for a future based on cooperation. The GDP of Iran is a third of that of Spain. We can do much better if we help our allies in the region help everyone else.

Lessons from the Drug Lords

Lastly and sadly, in Afghanistan we must learn from the Afghan drug lords who are the only ones who seem to thrive in this horrible conflict. Allied forces in Afghanistan must understand that the war in that country is mainly about drugs which make 1/3 of the country´s GDP. We should also accept the unfortunate truth that if it were not for Europe and USA drug consumerism, drug lords would have no income. It is our mental health problems that finance their drug traffic. We are mainly responsible for it. Drug lords finance their wars against us with our money. How? They buy drug crops at very low prices and collect market prices from our consumers of drugs in Europe and USA through their mafias. What is the solution? What we should do is buy all the drug crops from Afghan peasants directly from them outbidding drug lords and cutting them out of the value chain. After we have the crops we should simply destroy them. Interestingly peasants in drug producing nations such as Colombia or Afghanistan get a tiny fraction of the end value of drugs, drug lords make a living by collecting the spread between what they buy the crops at and what they sell them for as drugs in our markets. But we must get in that market and neutralize their income without hurting the peasants. Another similar solution that is costly but “very European” is to imitate the Common European Agricultural Policy of subsidies to Afghanistan. By paying a surplus for each Afghan sheep and cow we will make it more profitable for Afghans to raise cattle than growing drug crops. This would have the appeal of ending the drug crops altogether. But whatever we do we can’t fight the livelihood of most of the population if we want to stabilize the country. People must make a living and the drug lords provide one.

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En este video en inglés cuento cómo logramos encriptar la hagadá en la frontera entre Algeria y Marruecos. Para los que no la entienden los jugadores del Real Madrid son el pueblo judío y Maradona es Moisés.

Estas son las últimas fotos de Marruecos.

Rusia sufre del terrorismo islámico. China sufre del terrorismo islámico. EE.UU. está implicado en dos guerras mortales y caras contra el terrorismo Islámico. Parece que la administración Obama une los puntos y comienza a tratar con China sobre este asunto y creo que debería hacer lo mismo con Rusia.

Si la mayor amenaza de desestabilización a nuestra seguridad son los sucesores de Osama bin Laden armados con dispositivos nucleares, por qué no colaborar con naciones con quienes tenemos mucho más en común que con los Talibanes y evitar esta amenaza. Además, estas naciones son geográficamente mucho más cercanas al epicentro de violencia islámica que los EE.UU. y, por ejemplo, Rusia, ha luchado contra los mismos enemigos que EE.UU. Y hay muchas otras razones para colaborar más allá de la real, aunque aún muy poco probable, amenaza de terrorismo nuclear.

Rusia y China eran dictaduras comunistas, ahora son capitalistas y autocráticos. No son todavía democracias en el sentido occidental de la palabra, pero seguramente están mucho más cerca de nosotros que en los años 70. Esta evolución solo parece ser un movimiento en la dirección correcta y una razón suficiente para establecer lazos más cercanos.

Con Bush yo sentía que los viejos halcones que controlan la política exterior no podían aceptar que Rusia y China habían mejorado enormemente. Con Obama y Clinton podríamos empezar a darnos cuenta de que la era de forzar a los otros a ser como quisiéramos que fuesen ha terminado, y que ha comenzado una nueva era en la que la tendencia será algo más similar a “bueno, cada uno de nosotros tiene sus gustos y preferencias, pero eso no quiere decir que no podamos encontrar puntos en común y ser amigos”.

Inclusive, USA ha competido palmo a palmo con China y Rusia en materia de abusos de los derechos humanos. Entre la pena de muerte, Guantánamo, Abu Gharb y el bombardeo de poblaciones civiles, USA ha causado más daño durante los últimos 20 años que Rusia y China en conjunto.

Así que mejor hagámonos amigos.

En Nueva York fuimos al New Museum. Había muchas exhibiciones, pero me quedé impresionado con una en particular que tiene lugar en el 2048, año en el que los judíos son nuevamente expulsados de Israel, esta vez por los palestinos. No me dejaron sacar fotografías, pero encontré este link que describe la exhibición y que, básicamente, muestra el arribo de un grupo de refugiados a Holanda.

Personalmente, espero que para el 2048 tanto israelíes como palestinos tengan sus respectivos Estados de acuerdo a los lineamientos de los Acuerdos de Oslo y que puedan vivir en paz.

Termino el post compartiendo más fotos que tomé en otras partes de museo.

En el campo palestino hay dos ideas sobre como terminar el conflicto con Israel.

Una es la de Al-Fatah, la OLP que dirigió Yasser Arafat hasta su muerte y que ahora dirige Abbas, que propone la implementacion de los Acuerdos de Oslo por el cual se crea un país llamado Palestina –que consiste en Cisjordania y Gaza– y  se reconoce al estado de Israel.

La otra postura, la de Hamas, es diferente. Hamas exige la creacion de un país, Palestina, habitada por palestinos y sin judios, que incluye Gaza, Cisjordania más lo que hoy es Israel.

Si te interesa opinar, ¿Cuál solución apoyas?

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