Hay gente que opina que Kirchner es un presidente de izquierda y que sus políticas son progresistas. Yo les digo que no. Europa es un continente socialista; la Argentina de Kirchner ha sido y es un país de derecha, aún muy de derecha. Antes que nada una definición: para mi la manera más sencilla de medir el pulso político de un país es estudiando la distribución del ingreso en el mismo. Un país de derecha es uno con una distribución del ingreso en el que pocos tienen mucho, y uno de izquierda es un país en el que muchos tienen suficiente.

Me explico comparando la Argentina con España. En España, el 20% más rico de la población es 5 veces más rico que el 20% más pobre, ¡en Argentina esa relación aumenta a 20 veces! Es decir, que en Argentina unos pocos tienen muchísimo, mientras que en España y en el resto de Europa la realidad es diferente.

En España se habla de izquierda -el partido socialista- y de derecha -el Partido Popular-, pero sin embargo la plataforma del Partido Popular es de ultraizquierda vista por ojos argentinos. Si el gobierno de Kirchner tratara de implementar las políticas que practicaba el gobierno de Aznar y que los socialistas no cambiaron, sería tildado de ultra izquierdista por la derecha argentina y furiosamente criticado. Doy ejemplos: en España, cuando la gente pierde su trabajo, cobra por años del gobierno el 70% de su sueldo; en Argentina no. En España la gente se jubila con el 70% de su sueldo; en Argentina no. En España la salud pública es gratuita y disponible para todos; en Argentina apenas una persona llega a la clase media, busca seguros privados porque la sanidad es penosa. En la España de Aznar se gastaba muchísimo en educación pública y se desarrolló un proyecto equivalente de Educ.ar, llamado Red.es; en Argentina recién ahora se está empezando a implementar y muy de a poco. En España el gobierno subsidia enormemente el transporte público; en Argentina no. En España (y Europa en general) se subsidia enormemente al agricultor para evitar diferencias económicas entre habitantes del campo y la ciudad; en Argentina no.

Asimismo, hay otra manera de ver si un gobierno es de izquierda o de derecha, y es estudiando sus “valores”. En ese caso se acostumbra más a hablar de gobiernos progresistas o conservadores. En este sentido, la España de Aznar era mucho más progresista que la Argentina de Kirchner. En la España de Aznar el aborto era legal y asequible -legal no quiere decir que sea deseable. La mayoría de los europeos piensan que un aborto es algo triste y traumático y, sin embargo, se defiende el derecho de la mujer a decidir su destino-; en Argentina no.

Con la drogadicción ocurre algo similar. En Europa, tanto los partidos de izquierda como los de derecha opinan que encarcelar a un drogadicto es contraproducente, ya que un consumidor de drogas es un enfermo y no un criminal; en Argentina no. En España la prostitución es legal y controlada; en Argentina no. En Europa partidos de izquierda o derecha apoyan la distribución gratuita de anticonceptivos para prevenir el SIDA y los embarazos no deseados; en Argentina se ha experimentado en ese campo pero no se llega a un consenso.

Toda Europa vista desde los ojos argentinos es de izquierda en lo económico y progresista en lo social. La Argentina, vista desde Europa, es de derechas en lo económico y conservadora en los temas sociales claves.

Hace unos pocos días Francia y Holanda rechazaron la nueva constitución europea. Las causas del rechazo se podrían resumir en pocas palabras: se trataba de una constitución demasiado de derecha para el gusto francés y holandés. Personalmente, yo estaba totalmente a favor del texto europeo. Para la mayoría de los ciudadanos de estos dos paises la carta magna europea no les ofrecía suficiente seguridad en los aspectos sociales y por ello la rechazaron.

Pero analicemos al Estados Unidos de Bush, un país que es teoría es tan de derecha y, sin embargo, aún muy a la izquierda respecto de la Argentina en temas económicos y sociales. Antes de instalarme en Europa viví 18 años en Estados Unidos, concretamente en la ciudad de Nueva York. Allí pagaba en impuestos el 48% de lo que ganaba, que iban principalmente a las arcas del gobierno americano. Este lo utilizaba para financiar, entre otros, programas de ayuda a madres solteras, de combate a la pobreza infantil, de viviendas para indigentes, de seguros de desempleo. Una serie de políticas públicas que sorprenderían a la mayoría de los argentinos que se quejan de cosas como los planes Trabajar.

Estados Unidos es menos socialista que Europa: el 20% más rico de la población es 9 veces más rico que el 20% más pobre. Pero aún mucho más socialista que la Argentina. En Estados Unidos la recaudación de impuestos es proporcional al ingreso y está no basada principalmente en el IVA, un impuesto regresivo que afecta principalmente a los más pobres y que es la fuente principal de recaudación Argentina.

Entonces, mi conclusión es que el gobierno de Kirchner está lejos de ser un gobierno de izquierda. El gobierno de Kirchner y sus políticas públicas están algo más a la izquierda que el gobierno de Menem, pero en su conjunto muy a la derecha del gobierno de Estados Unidos y muchísimo más a la derecha que el gobierno de España.

¿Y soy yo un empresario de izquierda por hacer estos comentarios? Desde una óptica europea: absolutamente no. Desde una óptica argentina si, porque son pocos los empresarios argentinos que piensan que el país necesita construir una red social para terminar con la marginalidad. El gobierno de Kirchner ha dado algunos pasos en esa dirección, pero está lejos de conseguirlo y las desigualdades en Argentina son enormes. La falta de oportunidad para los mas pobres resulta penosa.

En general, cuando estudio un país como empresario no miro como viven sus ricos, sino como viven sus pobres. Para mi, en promedio Europa es mucho más rica que Estados Unidos y no sólo porque el producto bruto total europeo es más elevado que el norteamericano, sino porque Europa tiene los pobres más ricos del mundo. Para medir el bienestar de los pueblos hay que enfocarse en los más necesitados. El país que tiene los pobres más ricos del mundo, valga la paradoja, es el país más rico. Los planes jefes y jefas de hogar en Argentina y los planes Trabajar son un comienzo. Pero lo que la Argentina tiene que hacer para ser un país exitoso -como lo son los paises europeos- es combinar políticas públicas que estimulen el crecimiento de la empresa y el sector privado con políticas fiscales redistributivas, como logró España. Libre empresa, fuerte redistribución, esta es la fórmula europea, e inclusive en versión menos extrema, la norteamericana.

Asimismo, desde un punto de vista empresario, es mucho mejor operar en paises donde los pobres no son tan pobres, porque toda la población tiene acceso a lo que uno puede vender. En mi caso, el de internet, el mismo es asequible a la mayoría de la población española, pero a la minoría de la Argentina.

Pensemos en esto: la Argentina es uno de los mayores exportadores de comida pero en la Argentina se pasa hambre. En Europa esta situación no sería tolerada.

Si, Europa se ha pasado de estado de bienestar y muchas veces premia la vagancia. Es por eso que yo, personalmente, cuando me preguntan sobre mis ideas políticas, respondo: ¿mis ideas políticas dónde?. En Europa diría que soy de centro derecha, pero ser de centro derecha en Europa me convierte inmediatamente en progre izquierdista en Argentina!

Así que eso es lo que soy… en Argentina.

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